Storytelling de Negocios

3 mitos sobre la tecnología y el trabajo y por qué no debes preocuparte

por Astrolab

¿Imaginas un futuro donde llegues al trabajo en un auto o transporte público sin chofer? ¿Donde los robots hagan el trabajo en la línea de producción? ¿Uno en donde una inteligencia artificial suplante al mesero en el restaurante?

Se ha hablado mucho del cambio de paradigmas que la irrupción a gran escala de la tecnología provoca en el mundo laboral y organizacional.

Al respecto, aún hay creencias fatalistas sobre lo que esto significa. En este artículo vamos a desmitificar las tres corrientes de pensamiento más comunes.

1)La tecnología eliminará puestos de trabajo

Hay un estudio de Oxford que dice que el 47% de los puestos de trabajo en los Estados Unidos serán eliminados en los siguientes años debido a avances tecnológicos.

Esta cifra dispara las alarmas del “roboapocalipsis” y provoca muchos artículos incendiarios al respecto.

Sin embargo, como apunta Robert D. Atkinson de la Information Technology and Innovation Fundation (ITIF), con sede en Washington, D.C., la verdad ocupa más precisión.

En aquel estudio de Oxford, de 702 categorías de trabajo se analizó una muestra menor de acuerdo al nivel de habilidad manual y percepción social del trabajo.

De haber analizado el total de categorías, como lo hizo después el ITIF, habrían encontrado que a lo mucho el 10% de las ocupaciones corren el riesgo de ser anuladas por la automatización.

Además, cuando se habla de cifras de trabajadores que perderían su trabajo a causa de los avances tecnológicos, por ejemplo el Foro Económico Mundial habla de 5 millones.

Suena a mucho, pero si se toma en cuenta que existen aproximadamente 3.4 mil millones de trabajadores en el mundo, eso quiere decir que menos del 0.5% se verán afectados.

Otro punto a considerar es que la inmersión tecnológica va mucho de la mano con las políticas de los gobiernos. Por ejemplo, algunos países han implementando un impuesto a los robots.

Y en la mayoría de los casos, la tecnología sirve más bien como un apoyo para la gente.

Pensemos en un programa que pueda buscar los puntos relevantes en miles de casos para facilitar el trabajo de un abogado. O los instrumentos que permiten detectar enfermedades con precisión.

En ambos casos éstos no sustituyen el pensamiento crítico y la experiencia de los profesionales, sólo eliminan el trabajo pesado para encontrar soluciones más rápido.

Incluso, si nos vamos a trabajos no especializados, la implementación de prótesis mecánicas para levantar objetos pesados, por mencionar un caso, constituye una ayuda.

La tecnología es en la mayoría de los casos un facilitador, no un sustituto del elemento humado. Foto por Daewoo.

La toma de decisiones, el pensamiento abstracto y el manejo de crisis están lejos de ser acaparados por las máquinas.

2)La tecnología acabará con el trabajo mismo

Existe otra corriente de pensamiento, más optimista, que afirma que en cuanto más avance la tecnología, eventualmente ésta sustituiría la totalidad de los puestos, eliminando la necesidad de trabajar.

Y una vez que esto pase, llegaríamos a una utopía donde el hombre se dedicaría a disfrutar el tiempo libre.

A esta postura se han adscrito pensadores como Karl Marx y Bertrand Russell.

Sin embargo, ¿realmente la gente dejaría de trabajar si ya no tuviera necesidad?

El mes pasado dedicamos los artículos de este blog al tema del propósito. En pocas palabras, a cómo las personas y las organizaciones prefieren tener una meta trascendente más allá de ganar dinero.

Siguiendo esta línea, en el supuesto de que alguien tuviera sus necesidades primarias cubiertas, esto no lo haría dejar de emprender o de trabajar por una causa.

La irrupción de la tecnología en el área de trabajo de forma aumentativa también incrementaría la productividad: se haría más en menos tiempo y por menor costo. Esto debería traducirse en un incremento de utilidades y sueldos.

De esta manera, con más dinero en su bolsillo, la gente gastaría e invertiría más.

El incremento de la demanda en los sectores de servicios como turismo, restaurantes, parques de diversiones, y en los nuevos negocios que surjan producto del emprendimiento, crearía nuevos puestos de trabajo.

3)La tecnología nos deshumanizará

Finalmente, llegamos al meollo de lo que nos importa en Astrolab: ¿la tecnología servirá para alienarnos o, por el contrario, es posible ponerla a nuestro servicio para bien?

No faltan artículos hoy en día que hablen de los efectos negativos de pasar mucho tiempo sumergidos en las pantallas, ajenos a quienes están físicamente con nosotros.

Sin embargo, pensemos bien: detrás de cada email, WhatsApp, inbox de Facebook, llamada de Skype, etc., se encuentra una persona que te responde.

Cada vez que haces una transacción en la red, se mueve dinero real que llega a la cuenta de personas o organizaciones reales.

Como explicó Andrés en el artículo destacado de este mes, la tecnología es un facilitador: puede servir para conectar a la gente de un lado al otro del globo.

Esto puede traducirse en oportunidades de negocio a escala planetaria y, mejor aún, en grandes amistades.

Pero esto sucede porque detrás de cada intercambio de datos hay personas reales con un deseo de comunicarse. Si quitamos a la persona, ahí es cuando corremos peligro de alienarnos.

Mientras pongamos a la persona en el centro, la tecnología sirve para estrechar los lazos humanos.

¿Podríamos llegar a un punto donde las máquinas nos dominen a la manera de películas como Teminator o The Matrix? Autoridades de la talla de Stephen Hawking decían que es algo a lo cual debemos poner atención.

Pero sucedería porque le abrimos la puerta en el momento en que dejamos de poner nuestra atención en las personas.

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