Storytelling de Negocios

Adopta esta ceremonia y olvídate de los team buildings

por Andrés Oliveros

En The Culture Code, Daniel Coyle explica que los equipos de alto desempeño comparten tres atributos:

  1. Un entorno de seguridad psicológica.
  2. Una disposición de todos a tomar riesgos y mostrarse vulnerables.
  3. Un propósito compartido a través de una narrativa.

La mayoría de los programas o talleres de team building que he encontrado en Monterrey -y en general, en México- intentan construir las bases para alcanzar el primero de estos atributos, pero hasta ahí se quedan. 

El problema de esto es que sin el segundo punto, es difícil fomentar una colaboración duradera, elemento básico de un equipo productivo. 

En este texto quiero compartir una herramienta que puedes poner en práctica en tu equipo para facilitar intercambios emocionales profundos y de esa forma construir confianza y acelerar la colaboración. 

Lo mejor de esta herramienta es que la puedes repetir cuantas veces sea necesaria, y que la puedes realizar en tus mismas oficinas. 

Te daré una pista: tiene que ver con storytelling.

‘Todos tenemos la misma cantidad de historias’

El año pasado me toco dar un Inspira en CDMX. Mientras hablábamos sobre las fuentes u origen de las historias -es decir, de dónde puedes sacar historias-, una directiva de Citibanamex hizo una reflexión que se quedó conmigo:

Todos tenemos la misma cantidad de historias: todos tenemos o tuvimos una Madre, todos tuvimos un primer empleo, todos hemos cometido el ridículo, todos hemos defraudado a alguien y hemos sorprendido positivamente a otros… 

Esta materia prima está ahí -dentro de ti, dentro de los miembros de tu equipo-, y es oro puro. El problema es que en el entorno laboral actual hay pocas oportunidades para compartir esas historias, y eso es una lástima.

Pero tú puedes cambiar eso. 

Las historias de un grupo de vendedores

En diciembre del año pasado, una farmacéutica buscó a Astrolab con un objetivo: ayudarle a seis vendedores a contar sus historias durante la convención comercial anual de esta empresa:

Estamos pasando por un cambio cultural y queremos apoyarnos en las historias personales de nuestros colaboradores para socializar los comportamientos que queremos en nuestra organización. 

Durante todo enero trabajé con cada uno de estos vendedores para buscar historias personales e integrarlas en un pequeño discurso tipo TED Talk de quince minutos. 

Uno de ellos pasó algunos años como vagabundo y drogadicto, para recuperarse y convertirse en un vendedor estrella; otra contó cómo su madre, una señora muy humilde que tenía diez hijos, la había mandado a vivir con unos tíos para que pudiera estudiar la primaria y secundaria; otro más narró cómo ha visto a decenas de pacientes escapar de la muerte gracias a los medicamentos de la farmacéutica a los que han estado expuestos; otro platicó cómo ha tenido que moverse varias veces de ciudad con su familia para abrir mercado en regiones remotas.

¿Qué tenían en común todas estas historias? Que eran vivencias muy ordinarias y a la vez muy humanas. Y que nunca habían tenido la oportunidad de compartirlas a una audiencia tan grande. 

El miércoles por la tarde, las trescientas personas de la organización escucharon una por una las historias de estos vendedores. El resultado fue increíble: la gente salió conmovida por los relatos de sus compañeros. 

Las historias son una herramienta muy poderosa para generar confianza.

Empieza pronto

¿Hay espacios en tu organización o en tu equipo para compartir este tipo de historias? Si no es así, anímate a generarlos. Te paso cinco ideas a tomar en cuenta para sacarle más provecho a la herramienta:

  • No te esperes al final del año: organiza el primer círculo de historias este mismo mes. 
  • No tienes qué hacer un evento gigantesco para que la gente cuente sus historias; puedes organizarlo en tu equipo.
  • Abre una convocatoria al público para que se anoten los que quieran (tanto para hablar como para asistir como audiencia): es mejor hacerlo abierto a que se sienta forzado.
  • No seas muy estricto con respecto a la estructura que cada quién siga… pero sí pídeles que tengan una estrutura básica que les ayude a ser claros.
  • Que cada quién hable entre 8-15 minutos: no necesitan más tiempo.

¿Quieres ayuda para preparar a los expositores? Escríbeme a andres@astrolab.mx y te cuento cómo le hemos ayudado a colaboradores de organizaciones como Cemex, Tec de Monterrey, Mary Kay, Arca Continental, C&A, Laboratorios PiSA, Foro Monterrey, entre otros para prepararse mejor y ser rockstars del escenario.


Andrés es Co-Fundador de Astrolab, y cree que México podría ser una potencia mundial si sus organizaciones le pusieran más atención a lo que sus colaboradores necesitan. 

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Conectar tu propósito con el trabajo: Caso Nuevo Amanecer

por Analucía Richo

Pequeñas acciones pueden tener un gran impacto.

Desde muy pequeña, en el colegio cada semestre las maestras y los papás organizaban una visita a un orfanato, asilo, escuela de bajos recursos, o a alguna asociación que pudiera necesitar apoyo y en la que niños de entre 5 y 14 años pudieran ayudar.

Recuerdo muy bien, creo que fue el primer año de secundaria, que durante todo el año reunimos cosas como colchas, calcetines y comida. La idea era ayudar a unos 30 viejitos que vivían en un asilo.

Desde secundaria nos inculcaban en la escuela el valor de ayudar (ahí estoy yo, en el centro).

Llegó el día, y además de darles lo que reunimos, nos quedamos a comer con ellos y jugamos lotería.

Había un viejito ya muy grande que muy apenas podía jugar, pero al final nos contó que hace mucho que no lo visitaban y que eso le daba energía.

Desde entonces intento cada vez que puedo, o al menos una vez al año, hacer algo parecido.

Proyecto con Nuevo Amanecer

En noviembre del año pasado, Óscar nos contó durante una comida que una compañera suya del IPADE, hija de la fundadora de Nuevo Amanecer (NA), le había comentado que traían el proyecto de diseñar la experiencia en las visitas a la asociación.

Decía ella que ése es un momento muy relevante: es el primer acercamiento de posibles donantes o voluntarios y de eso depende qué tanto se comprometen y ayudan en la organización.

Sin pesar lo complejo que podía ser el proyecto, recordé el impacto que una pequeña acción puede tener y le dije que yo lo haría.

El proyecto con Nuevo Amanecer consistió en diseñar la experiencia durante las visitas.

El primer día nos dieron el recorrido a Gerardo y a mí. En lo personal, no puedo explicar lo que sentí, sólo quería ayudar.

Empezamos el proyecto, y después de algunas sesiones de trabajo y cocreación, hice un Nido para complementar el recorrido y la narrativa de Nuevo Amanecer con historias.

Al terminar el Nido Marco, el director general de Nuevo Amanecer me llevó aparte para platicar. Me comentó que se acababa de dar cuenta de que su asociación está formada por historias. Que eso es lo que los hace ser lo que son hoy.

Y que sin ellas, probablemente los nuevos no entenderían la pasión de los que llevan más años en NA.

Además, a los que llevan más años les sirven como energía para seguir persiguiendo su objetivo: brindar un servicio integral de la más alta calidad a personas con discapacidad, para así mejorar sus vidas y las de sus familias.

Te quiero compartir algunas de las historias cortas que recopilamos que más me gustaron:

1)

Una vez, estando en cita de evaluación con un alumno del área de Habilidades Funcionales y sus papás, la voluntaria explicaba algunos temas. Entonces hizo una primera pregunta: “¿Señora, usted juega con su hijo?”.

La señora puso cara de sorpresa, y no contestó. El papá, muy asombrado, preguntó: “¿Juega?”.

¡No sabían que su hijo podía jugar! Con ello la voluntaria comprendió que había mucho por trabajar y les explicó a la familia todo lo que el niño sí podía hacer.

Después de unas semanas, la mamá buscó muy contenta a la voluntaria y le dijo: “Gracias por tomar a un niño y devolverme a mi hijo”.

2)

Imagina el impacto que tenemos en las vidas de estas familias.

Hace algunos años se hacían viajes de verano, llevábamos a los niños a conocer la playa.

En estos viajes, ellos tenían la experiencia de enfrentarse a cosas a las que no suelen enfrentarse: desde subirse a un camión de viaje o a un avión, hasta separarse de sus papas, entre otras cosas.

En una ocasión fuimos a Tampico. Imagínate la logística de desarmar y armar las sillas, subir a los niños al camión y todo lo que eso implica.

En fin, llegamos a la playa y había 100 metros antes de llegar al mar. Armamos las sillas, bajamos a los alumnos y ¡sorpresa!, no es fácil empujar ruedas en la arena.

Había un niño, Juan, que no necesitaba silla, pero sí apoyo para caminar. En ese momento yo estaba empujando una silla y él se estaba agarrando de mí y le dije: “Juan, vas a necesitar caminar, no te puedo ayudar”.

En eso Juan se soltó y empezó a caminar muy rápido, como él podía, pero fue algo impresionante. Él nunca había sentido la arena y al final me ganó en llegar al mar. Él se enfrentó a una realidad.

Su mamá dijo: “Ése fue el viaje que cambió la vida no sólo de mi hijo, sino de toda mi familia”.

El entregable final de este proyecto es una joya. Además de servir para el recorrido y tener un impacto con las visitas, fue muy útil para energizar y motivar a todos, al dar a conocer las historias que se viven en NA día a día.

Una organización como Nuevo Amanecer está hecha de historias, que sirven para motivar y energizar a quienes colaboran en ella.

Trabaja con propósito y energízate todos los días

Así como todos los terapeutas, médicos, maestras, y demás administrativos que trabajan en NA están motivados y disfrutan su trabajo, tú también puedes hacerlo.

Probablemente estás pensando “sí, pero su propósito está bien cañón”. Pues te tengo una noticia: ¡sea cual sea tu trabajo, puedes encontrar un propósito propio que esté alineado al de la empresa!

El truco es hacer un poco de introspección. En el libro de “Grit: The Power of Passion and Perseverance” de Angela Duckworth, entre muchas cosas plantea dos que creo que vale la pena compartir con ustedes.

  1. Apégate a tu interés: “Las personas son más felices si su trabajo se cruza con sus intereses”.
  2. Comprométete con pequeñas tareas que amas: “Las grandes metas son inspiradoras, pero necesitas pequeñas metas para que las grandes metas se cumplan.”

Teniendo en mente estas dos recomendaciones, quiero enseñarte cómo yo hice una pequeña introspección y hallé que mis metas personales están alineadas a las de Astrolab.

Con base en esto intento hacer más de lo que me gusta y energizarme para hacer lo que no me gusta tanto:

Aunque este fue un ejercicio rápido, tengo mucha claridad que por medio de Astrolab yo me desarrollo a nivel personal y profesional, y que mis metas finales se alinean con las de la empresa.

Sé que me encanta ayudar y por medio de proyectos como el de NA, lo hacemos de forma genuina.

Pero a la vez entiendo que, aunque no todas las empresas tienen propósitos como el de Nuevo Amanecer, en cada una de ellas hay muchas personas que van a trabajar al menos ocho horas. 

Y que haciendo consultoría y resolviendo problemas en cada uno de los proyectos, si hago un buen trabajo puedo trascender en la vida de muchas personas y sus familias.

Extra: Yo hoy

Yo no soy de las personas que creen en las coincidencias. Más bien pienso que todo en la vida está conectado por pequeñas acciones que generan efectos a corto o largo plazo.

Todo y todos somos parte de un sistema con muchos subsistemas, pero al fin conectado.

Dos meses después de acabar este proyecto y enamorarme de Nuevo Amanecer, yo tenía que iniciar la tesis de la maestría. En equipo habíamos coincidido que queríamos trabajar con una ONG.

En una reunión de equipo, Caro, una de mis compañeras, propuso hacer la tesis con NA. Después de alunas entrevistas y evaluar otras organizaciones en las que podríamos trabajar, nos quedamos con ellos.

Haber trabajado previamente con NA nos dio una ventaja para hacer el diagnostico más rápido y más profundo. La tesis va de maravilla y, aunque ha sido muy retador, me siento muy comprometida.

Estoy segura de que vamos a terminar con un proyecto exitoso que ayude a NA a su crecimiento.

Sé que este tipo de proyectos, por más que sean pesados, me energizan y me hacen ser mejor en otras tareas que quizás no disfruto tanto.


Analucia es consultora en Astrolab. Cree firmemente que todo lo que hacemos y dejamos de hacer deriva en efectos negativos y positivos, y que tenemos que construir en base a estas acciones: confianza, cultura y organizaciones exitosas. Puedes contactarla en analucia@astrolab.mx 

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¿Estás listo para reinventar tu organización? Reseña: ‘Brave New Work’

por Andrés Oliveros

Mi papá falleció en el 2015 sin entender por qué dejé mi naciente carrera como abogado corporativo en el 2012 para dedicarme al cambio y cultura organizacional.

Para él, la cultura de una empresa -le tocó desarrollarse en el sector industrial- era algo que existía, pero que se componía enteramente por dos elementos inamovibles o read-only: la poca disposición del obrero por trabajar, y el cariño -o la falta de cariño- del jefe por sus colaboradores (mi Padre, debo aclarar, era un líder entregado por su gente).

¿Qué tanto puedes cambiar cómo se trabaja? La gente trabaja porque necesita, no porque quiere, era su mentalidad.

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