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Cómo apoyarte en las ciencias humanas al hacer un diagnóstico

por Ana Fernanda Moctezuma

Como menciona Andrés en el Artículo Destacado, identificar de manera oportuna lo que ocurre dentro de una organización ayudará a mejorar el desempeño de las personas que conforman sus equipos de trabajo.

Y para identificar y tratar problemas del comportamiento humano, lo más lógico sería recurrir a las ciencias humanas. Pero en el mundo de los negocios, esto no parece ser así de sencillo:

Mucha gente de negocios asocia las ciencias humanas -antropología, sociología, ciencias políticas, y filosofía- con la academia, y por buenas razones. El trabajo de los académicos en estas disciplinas es muy difícil de entender, y los hallazgos que ofrecen por lo general no parecen tener relevancia práctica para los negocios.

Te recomiendo el artículo An Anthropologist Walks into a Bar, de HBR.

Si tú, como antes lo hacía yo, piensas que estas ciencias son muy complejas y difíciles de llevar a la práctica, o que sólo son útiles para los intelectuales y académicos, espero que este artículo logré cambiar un poco tu perspectiva.

Intentaré explicar cómo puedes simplificar y aplicar el conocimiento de estas disciplinas dentro de tu organización, de manera que puedas utilizarlas para hacer diagnósticos más efectivos y profundos.

Cómo percibimos la realidad

La sociología es la ciencia que estudia las interacciones y comportamientos entre grupos de personas.

Earl Babbie, sociólogo estadounidense, en su libro The Basics of Social Research– como su título lo dice- habla sobre el concepto de la investigación social.

Explica que, para percibir la realidad que nos rodea, los seres humanos estamos en un constante proceso de investigación y recolección de datos, de forma consciente o inconsciente.

Para efectos del artículo, quisiera que tomaras este concepto y lo aplicaras a la realidad de tu organización. ¿Cómo la percibes?

Sin duda, el método es el mismo: a través de la investigación.

Nuestros errores

Babbie también explica que este proceso está principalmente influenciado por dos conceptos clave que sesgan nuestra percepción de la realidad.

Estos dos puntos explican por qué pensamos algo similar a “ésto es así porque…”, y nuestra mente lo completa con argumentos como:

  • “Porque así ha sido siempre”:  sesgo por un sentido de tradición.
  • “Porque lo dijo alguien que sabe”: sesgo por el peso de la autoridad.

Piensa en la investigación con tu equipo de trabajo: ¿crees que estos mismos conceptos pueden sesgar de manera positiva o negativa tus conclusiones sobre lo que sucede en tu organización, o sobre cómo funcionan las cosas dentro de tu equipo? Me atrevo a pensar que sí.

Además de los sesgos naturales que existen en cualquier proceso de investigación social, al tratarse de personas analizando personas, siempre estamos en riesgo de cometer errores.

Te resumo en esta tabla los cuatro errores principales de los cuales el autor advierte, y las soluciones que propone:

¿Cómo se comporta uno como individuo?

¿Logras ver el uso concreto de la sociología en tu empresa? Ahora te sorprenderá lo que la antropología tiene para aportar.

La antropología es la ciencia que estudia al ser humano en todas sus dimensiones. En concepto parece ser muy abstracto y no tener nada que ver contigo ni tu organización.

Pero ponte a pensar un poco y te darás cuenta que tu organización está formada justamente por seres humanos.

Cuando aplicamos esta ciencia puntualmente, es posible que exista algo como la antropología organizacional (“corporate anthropology”).

Los antropólogos estudian el comportamiento humano a través de la observación sistemática.

Esto quiere decir que, como parte de su investigación, al poner atención a lo que sucede a su alrededor y a los comportamientos de las personas como individuos, pueden deducir y encontrar información muy relevante que no es evidente a simple vista.

Te dejo cuatro tips muy prácticos de cómo puedes aplicarlo:

  1. Analizar comportamientos y hábitos: estudia cómo se comportan las personas día con día, qué hacen como parte de su rutina y qué adjetivos los describen mejor. Trata de descubrir por qué las cosas «son como son».
  2. Estar presente y alerta: Trata de poner atención a todas las interacciones que te rodean; entre empleados, con sus jefes, con clientes, dentro o fuera de la oficina.
  3. Enterarte de las historias de tus compañeros: escucha las historias que cuentan las personas, pero asegúrate de comprobar que así es como suceden los hechos en realidad.
  4. Construye la «foto completa»: trata de no tomar acciones precipitadas. Si bien te recomendamos hacer iteraciones y diagnósticos ágiles, es importante no juzgar ni sobregeneralizar por pequeñas alertas que pueden no reflejar un problema tan grave.

¿Te parece muy complicado? Yo no soy ninguna experta, y no quisiera menospreciar a quienes se dedican profesionalmente a esta ciencia.

Y aunque estos científicos tienen fama de hacer observaciones largas y exhaustivas, para efectos de un diagnóstico rápido, concreto y efectivo, me atrevo a decir que, aplicando algunos de estos conceptos, se puede llevar a cabo un proceso de observación sencillo en tu equipo, y que puede resultar muy útil.


No te sientas amenazado por palabras largas y complicadas, atrévete a explorar lo que sucede entre los seres humanos con los que convives día a día, de manera individual y en grupo.

Te sorprenderás de cuánta información te habías estado perdiendo por no observar los pequeños detalles con atención.

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