Storytelling de Negocios

Cómo cruzar el mar de ruido Pt. II o ‘La importancia de conocer bien quién es y dónde está tu audiencia’

Por Ao
(Vínculo a la Pt. I de esta secuencia de artículos)

A todos nos ha tocado salir de una junta o de una presentación diciendo ‘creo que hablé de más, hubiera pensado un poco más lo que dije’. Es casi inevitable: si se te ocurre algo, dilo, y dilo rápido, piensas durante la junta. No te quedes atrás a los ojos de los demás. Pero esto no siempre es estratégico, y puede ser muy contraproducente para ti. Tus pares, jefes o subordinados pueden empezar a verte como alguien poco claro o desordenado.

La estrategia de una empresa consiste en cómo esa empresa va a ganar en donde se propuso jugar. Una buena estrategia, dice Richard Rumelt, requiere de líderes que sepan utilizar los recursos disponibles de la mejor manera.

En el mundo de la comunicación también existen recursos (el talento para comunicar, los medios de comunicación disponibles, la atención de la audiencia), y también se necesita una estrategia para usarlos de la mejor forma.

¿Cómo se comunica algo de forma estratégica? Entendiendo quién es tu audiencia y qué quieres lograr de ellos. Para asegurarte de cubrir estos puntos te puede servir contestar las siguientes preguntas ANTES de preparar un mensaje:

¿A quién le quieres hablar?

¿Al CEO, al CFO, a un grupo de gerentes comerciales, a los supervisores de línea, a un jardinero, a los accionistas, a los clientes más jóvenes? Esto te ayudará en definir la cantidad de información y el idioma utilizado.

Si no adecuas tu mensaje, te puede pasar lo que le pasó a uno de mis socios hace poco durante una junta con personas que trabajan en una zona rural. En medio de su junta, le hizo una pregunta a uno de los obreros:

-¿Cuál es tu perspectiva en torno al cambio de identidad corporativa?

El obrero se puso nervioso y no supo qué contestar. Pensando en retrospectiva, mi socio concluyó que el empleado operativo se había puesto nervioso porque no había entendido la pregunta, no porque no supiera la respuesta. El obrero era bastante brillante, pero no estaba tan expuesto a palabras corporativas.

¿Qué quieres lograr de ellos? ¿A dónde los quieres llevar con tu comunicación? 

Dice Andrew Sobel que esto se olvida con mucha frecuencia a la hora de hacer presentaciones o de llevar una junta, y el resultado es devastador. En uno de sus libros cuenta que estuvo en una junta donde los participantes comenzaron a hablar de todo menos de los objetivos principales (seguro te suena familiar):

Sentía como si estuviéramos haciendo la lista de utensilios de la cocina a comprar sin considerar que seguíamos sin ponernos de acuerdo sobre el piso y las paredes. No, era peor. Estábamos construyendo una cocina pero desconocíamos si era una cocina familiar destinada a usarse poco o una cocina para servir cien cenas diarias en un restaurante.

Si no tienes claro a dónde quieres llevar a una audiencia, evita perder su tiempo citándolos a tu presentación o quédate callado en la junta. Si tienes claro qué quieres pedirles, asegúrate que tu visión sea emocionante y clara. Algo así como:

Al final de este proyecto, veremos un cambio de tales hábitos en los jefes directos, un ajuste en el proceso X que funcionará de tal forma, y esto repercutirá positivamente para el departamento en X y Y.

¿Dónde se encuentran ahorita? ¿Qué saben de ti? 

El último año hemos estado trabajando en un proyecto de comunicación con una empresa de venta al por menor muy grande. A lo largo de los meses hemos tenido que presentarle la estrategia a diferentes públicos, pero siempre cuidamos que la presentación sea adecuada a lo que ellos ya saben y no saben.

Por ejemplo, el líder interno del proyecto está al tanto de cada avance que realizamos, y no es necesario presentarle todo el diagnóstico, análisis, pilares de la estrategia y noticias sobre la implementación.

Sin embargo, el mes pasado cambiaron de director de RH, y tenemos una presentación con él la próxima semana. Obviamente, la presentación tendrá que ser extensiva y minuciosa para ponerlo al corriente de lo que hemos trabajado y de los descubrimientos hasta el día de hoy.

¿Cómo está tu audiencia?

No es lo mismo tener una junta a las 9am de un martes que a las 6pm de un viernes. No es lo mismo tener las herramientas disponibles que estar en un cuarto sin clima o materiales para presentar. No es lo mismo ser el primero en participar que el sexto, cuando todos se quieren ir. Toma todo esto en cuenta para adecuar tu mensaje.

Una vez que respondes estas preguntas serás mucho más asertivo a la hora de diseñar y desarrollar tu comunicación. En la tercera parte de este artículo anotaré algunas sugerencias al respecto.

LinkedIn
Facebook
Follow by Email

Conectar tu propósito con el trabajo: Caso Nuevo Amanecer

por Analucía Richo

Pequeñas acciones pueden tener un gran impacto.

Desde muy pequeña, en el colegio cada semestre las maestras y los papás organizaban una visita a un orfanato, asilo, escuela de bajos recursos, o a alguna asociación que pudiera necesitar apoyo y en la que niños de entre 5 y 14 años pudieran ayudar.

Recuerdo muy bien, creo que fue el primer año de secundaria, que durante todo el año reunimos cosas como colchas, calcetines y comida. La idea era ayudar a unos 30 viejitos que vivían en un asilo.

Desde secundaria nos inculcaban en la escuela el valor de ayudar (ahí estoy yo, en el centro).

Llegó el día, y además de darles lo que reunimos, nos quedamos a comer con ellos y jugamos lotería.

Había un viejito ya muy grande que muy apenas podía jugar, pero al final nos contó que hace mucho que no lo visitaban y que eso le daba energía.

Desde entonces intento cada vez que puedo, o al menos una vez al año, hacer algo parecido.

Proyecto con Nuevo Amanecer

En noviembre del año pasado, Óscar nos contó durante una comida que una compañera suya del IPADE, hija de la fundadora de Nuevo Amanecer (NA), le había comentado que traían el proyecto de diseñar la experiencia en las visitas a la asociación.

Decía ella que ése es un momento muy relevante: es el primer acercamiento de posibles donantes o voluntarios y de eso depende qué tanto se comprometen y ayudan en la organización.

Sin pesar lo complejo que podía ser el proyecto, recordé el impacto que una pequeña acción puede tener y le dije que yo lo haría.

El proyecto con Nuevo Amanecer consistió en diseñar la experiencia durante las visitas.

El primer día nos dieron el recorrido a Gerardo y a mí. En lo personal, no puedo explicar lo que sentí, sólo quería ayudar.

Empezamos el proyecto, y después de algunas sesiones de trabajo y cocreación, hice un Nido para complementar el recorrido y la narrativa de Nuevo Amanecer con historias.

Al terminar el Nido Marco, el director general de Nuevo Amanecer me llevó aparte para platicar. Me comentó que se acababa de dar cuenta de que su asociación está formada por historias. Que eso es lo que los hace ser lo que son hoy.

Y que sin ellas, probablemente los nuevos no entenderían la pasión de los que llevan más años en NA.

Además, a los que llevan más años les sirven como energía para seguir persiguiendo su objetivo: brindar un servicio integral de la más alta calidad a personas con discapacidad, para así mejorar sus vidas y las de sus familias.

Te quiero compartir algunas de las historias cortas que recopilamos que más me gustaron:

1)

Una vez, estando en cita de evaluación con un alumno del área de Habilidades Funcionales y sus papás, la voluntaria explicaba algunos temas. Entonces hizo una primera pregunta: “¿Señora, usted juega con su hijo?”.

La señora puso cara de sorpresa, y no contestó. El papá, muy asombrado, preguntó: “¿Juega?”.

¡No sabían que su hijo podía jugar! Con ello la voluntaria comprendió que había mucho por trabajar y les explicó a la familia todo lo que el niño sí podía hacer.

Después de unas semanas, la mamá buscó muy contenta a la voluntaria y le dijo: “Gracias por tomar a un niño y devolverme a mi hijo”.

2)

Imagina el impacto que tenemos en las vidas de estas familias.

Hace algunos años se hacían viajes de verano, llevábamos a los niños a conocer la playa.

En estos viajes, ellos tenían la experiencia de enfrentarse a cosas a las que no suelen enfrentarse: desde subirse a un camión de viaje o a un avión, hasta separarse de sus papas, entre otras cosas.

En una ocasión fuimos a Tampico. Imagínate la logística de desarmar y armar las sillas, subir a los niños al camión y todo lo que eso implica.

En fin, llegamos a la playa y había 100 metros antes de llegar al mar. Armamos las sillas, bajamos a los alumnos y ¡sorpresa!, no es fácil empujar ruedas en la arena.

Había un niño, Juan, que no necesitaba silla, pero sí apoyo para caminar. En ese momento yo estaba empujando una silla y él se estaba agarrando de mí y le dije: “Juan, vas a necesitar caminar, no te puedo ayudar”.

En eso Juan se soltó y empezó a caminar muy rápido, como él podía, pero fue algo impresionante. Él nunca había sentido la arena y al final me ganó en llegar al mar. Él se enfrentó a una realidad.

Su mamá dijo: “Ése fue el viaje que cambió la vida no sólo de mi hijo, sino de toda mi familia”.

El entregable final de este proyecto es una joya. Además de servir para el recorrido y tener un impacto con las visitas, fue muy útil para energizar y motivar a todos, al dar a conocer las historias que se viven en NA día a día.

Una organización como Nuevo Amanecer está hecha de historias, que sirven para motivar y energizar a quienes colaboran en ella.

Trabaja con propósito y energízate todos los días

Así como todos los terapeutas, médicos, maestras, y demás administrativos que trabajan en NA están motivados y disfrutan su trabajo, tú también puedes hacerlo.

Probablemente estás pensando “sí, pero su propósito está bien cañón”. Pues te tengo una noticia: ¡sea cual sea tu trabajo, puedes encontrar un propósito propio que esté alineado al de la empresa!

El truco es hacer un poco de introspección. En el libro de “Grit: The Power of Passion and Perseverance” de Angela Duckworth, entre muchas cosas plantea dos que creo que vale la pena compartir con ustedes.

  1. Apégate a tu interés: “Las personas son más felices si su trabajo se cruza con sus intereses”.
  2. Comprométete con pequeñas tareas que amas: “Las grandes metas son inspiradoras, pero necesitas pequeñas metas para que las grandes metas se cumplan.”

Teniendo en mente estas dos recomendaciones, quiero enseñarte cómo yo hice una pequeña introspección y hallé que mis metas personales están alineadas a las de Astrolab.

Con base en esto intento hacer más de lo que me gusta y energizarme para hacer lo que no me gusta tanto:

Aunque este fue un ejercicio rápido, tengo mucha claridad que por medio de Astrolab yo me desarrollo a nivel personal y profesional, y que mis metas finales se alinean con las de la empresa.

Sé que me encanta ayudar y por medio de proyectos como el de NA, lo hacemos de forma genuina.

Pero a la vez entiendo que, aunque no todas las empresas tienen propósitos como el de Nuevo Amanecer, en cada una de ellas hay muchas personas que van a trabajar al menos ocho horas. 

Y que haciendo consultoría y resolviendo problemas en cada uno de los proyectos, si hago un buen trabajo puedo trascender en la vida de muchas personas y sus familias.

Extra: Yo hoy

Yo no soy de las personas que creen en las coincidencias. Más bien pienso que todo en la vida está conectado por pequeñas acciones que generan efectos a corto o largo plazo.

Todo y todos somos parte de un sistema con muchos subsistemas, pero al fin conectado.

Dos meses después de acabar este proyecto y enamorarme de Nuevo Amanecer, yo tenía que iniciar la tesis de la maestría. En equipo habíamos coincidido que queríamos trabajar con una ONG.

En una reunión de equipo, Caro, una de mis compañeras, propuso hacer la tesis con NA. Después de alunas entrevistas y evaluar otras organizaciones en las que podríamos trabajar, nos quedamos con ellos.

Haber trabajado previamente con NA nos dio una ventaja para hacer el diagnostico más rápido y más profundo. La tesis va de maravilla y, aunque ha sido muy retador, me siento muy comprometida.

Estoy segura de que vamos a terminar con un proyecto exitoso que ayude a NA a su crecimiento.

Sé que este tipo de proyectos, por más que sean pesados, me energizan y me hacen ser mejor en otras tareas que quizás no disfruto tanto.


Analucia es consultora en Astrolab. Cree firmemente que todo lo que hacemos y dejamos de hacer deriva en efectos negativos y positivos, y que tenemos que construir en base a estas acciones: confianza, cultura y organizaciones exitosas. Puedes contactarla en analucia@astrolab.mx 

LinkedIn
Facebook
Follow by Email

¿Estás listo para reinventar tu organización? Reseña: ‘Brave New Work’

por Andrés Oliveros

Mi papá falleció en el 2015 sin entender por qué dejé mi naciente carrera como abogado corporativo en el 2012 para dedicarme al cambio y cultura organizacional.

Para él, la cultura de una empresa -le tocó desarrollarse en el sector industrial- era algo que existía, pero que se componía enteramente por dos elementos inamovibles o read-only: la poca disposición del obrero por trabajar, y el cariño -o la falta de cariño- del jefe por sus colaboradores (mi Padre, debo aclarar, era un líder entregado por su gente).

¿Qué tanto puedes cambiar cómo se trabaja? La gente trabaja porque necesita, no porque quiere, era su mentalidad.

LinkedIn
Facebook
Follow by Email