#TrabajaExtraordinario

El cambio empieza por un liderazgo efectivo. ¿Cómo le hago?

por Jorge Lavalle

En meses recientes, una de las empresas más importantes de Monterrey ha hecho esfuerzos para crear un ambiente de trabajo más amigable.

Ha extendido permisos a mamás y papás con niños pequeños, ha implementado salidas temprano los fines de semana, y ha permitido en la medida de lo posible a sus empleados hacer “home office”.

Todo esto suena muy bien. Y en efecto, son buenas prácticas que están de moda entre las organizaciones que buscan adaptarse a las necesidades actuales del trabajo. Pero no es suficiente.

Según me cuentan, aún es común escuchar comentarios como:

  • “Me pagan bien, pero me cargan responsabilidades de más”.
  • “Puedo hacer home office, pero mi jefe me reclama de mala manera por el mínimo detalle”.
  • “Nos acondicionaron el área para estar más cómodos, pero sigo sin aguantar a mis compañeros”.

Decíamos en artículos anteriores que deberías ir a trabajar porque lo disfrutas, porque hace que te sientas realizado.

Si la gente sigue yendo a trabajar sólo porque le pagan, por rutina, porque no creen encontrar “algo mejor” o por el “qué dirán si me salgo de X empresa importante”, eso quiere decir que no se ha dado un cambio real en la organización.

En este caso no estamos ante mejoras, sino compensaciones.

Y un cambio de fondo en la cultura organizacional no surgirá sin un liderazgo eficiente, centrado en la persona más allá de los procesos.

Vicios del jefe y qué puedes hacer

Retomando la historia inicial, me han contado sobre las prácticas de algunos encargados de departamento en esta empresa.

Luego de escucharlas y analizarlas, observo algunos patrones (y aquí hay otros más) que, en mi opinión, todo líder de área debe evitar:

  • Poner su ego primero y no reconocer errores.
  • Descargar conflictos extralaborales sobre su equipo.
  • Poner “pruebas”, sin avisar, para detectar errores.
  • Regañar de forma incorrecta: tomárselo personal, hacerlo en público, faltar al respeto.
  • Hacer menos a sus colaboradores: no dejarlos participar, insultar su inteligencia, no agradecer, tenerlos bajo vigilancia constante.
  • O por el contrario, permitir que sobrepasen su autoridad, incluso de forma cínica.

Y todo esto, sin que sea de conocimiento de su propio jefe inmediato.

Un jefe tóxico puede desencadenar problemas en su equipo, como falta de motivación para ir a trabajar.

Además, un liderazgo deficiente va acompañado de síntomas en el ambiente laboral. ¿Te has topado con  compañeros que incurran en los siguientes comportamientos?

  • Tomar cosas personales sin permiso.
  • Excluir a otros compañeros para actividades de integración.
  • Chismear con el jefe por canales externos (WhatsApp).
  • Evidenciar de forma pública errores de otros.
  • Actuar y dar órdenes como si fueran el jefe, sin tener autoridad para ello.
  • Llegar muy tarde sin dar explicaciones, especialmente en puestos que trabajan por turnos.
  • Aventarle el trabajo a otros compañeros, con falsos argumentos.

Entonces, ¿cuáles serían los “cómo sí” de un líder efectivo para evitar y corregir estas situaciones? Se me ocurren algunas ideas (y en este artículo hay más):

  • Escuchar y, si es necesario, rectificar.
  • Centrarse en el proyecto: si existe alguna emergencia externa, comunicarla.
  • Convertir las áreas de mejora en oportunidades de aprendizaje.
  • Llamar la atención en privado, estrictamente sobre el problema en cuestión, y co-crear soluciones.
  • Pedir retroalimentación constante a su equipo, reconocer y darle crédito a sus logros, y delegar de forma efectiva.
  • Empatizar, demostrar con hechos y volverse un líder que otros respeten y quieran seguir.

¿Ya identificaste algunos de estos vicios en la cultura de tu organización? ¿Tienes un jefe cuyo liderazgo es mejorable? ¿Eres tú ese jefe y quieres cambiar? En Astrolab podemos ayudarte a través de nuestros servicios de consultoría y capacitación constante.

Mándanos un correo a hola@astrolab.mx o comunícate al (81) 2091 0692 y te ayudaremos a ti y a tu organización a trabajar de manera extraordinaria.


Jorge colabora en Astrolab como editor y creador de contenidos. Cree que amar tu trabajo no sólo es posible, sino necesario, y que un liderazgo efectivo y empático es la clave para crear organizaciones que trasciendan. Puedes contactarlo para hablar de este artículo en jorge@astrolab.mx

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