Storytelling de Negocios

La tecnología como herramienta de aprendizaje y superación

por Diego Lainez

Experto Invitado

Aprendizaje y tecnología son dos cosas que combinadas pueden hacerte una mejor persona. Por supuesto, si y sólo si se utilizan de formas que te acerquen a ser la mejor versión de ti mismo.

Y más allá de entrar en debates sobre la tecnología y lo que significa ser una mejor persona, quisiera mostrarte a qué me refiero.

Desde hace tiempo, me apoyo de la tecnología que tengo más a la mano para facilitar mi aprendizaje (que no sólo es mi pasión, sino, creo, algo esencial para ser mejor persona).

Así que la mejor manera de platicarte cómo uso la tecnología para aprender es mostrándote un poco de cómo es mi vida.

Bienvenido a uno de mis días.

¡Spoiler alert!: Si estabas esperando ver un post sobre inteligencia artifical, realidad aumentada o alguna sofisticada herramienta tecnológica, lamento decirte que no estoy ahí… todavía.

Y que casi todo lo que estás por leer sucede desde la comodidad de mi celular y a través de apps. Lo cual creo, es algo muy chido, porque en caso de que te interese algo, es inmediatamente accionable.

En otra ocasión en este blog ya se habló de herramientas que puedes usar en tu lugar de trabajo. Esta vez tocaremos aquellas que, si bien te pueden servir para superarte como profesional, puedes usar en cualquier momento de tu día.

5:30 am

De un tiempo para acá, empiezo muy temprano el día. Trato de hacer ejercicio cada mañana (quisiera hacer más) y cuando lo hago, siempre cargo mi celular y mis audífonos, pero no escucho música.

Aprovecho los 20 o 30 minutos que invierto corriendo para escuchar algún resumen de libro en Blinkist, alguno de los podcasts que sigo, o un audiolibro en Audible. Ahora mismo estoy escuchando el libro Mindshift, de Bárbara Oakley:

Por cierto, Bárbara Oakley es autora del curso más popular de Coursera: Learning How to Learn.

El curso y el libro los puedes tomar cuando quieras y donde quieras desde un app en el celular: Audible o Coursera.

6:00 am

Termino de correr y mientras desayuno (o mientras estoy en el baño) leo en la aplicación de Kindle. Lo último que he estado leyendo es Make it Stick, un libro sobre técnicas de aprendizaje:

Aprovecho también para leer las noticias, pero no en el periódico, la televisión o el radio.

Visito Quartz, una aplicación de noticias cuyo algoritmo aprende conforme le vas dando like a lo que te gusta y así va curando la información para mi.

En otras palabras, evita que pierda tiempo en 1) cosas que no me interesan 2) noticias basura.

7:00 am

Soy uno de los muchos que, para ir al trabajo, me traslado en auto.

Y como me toma más o menos media hora llegar a la oficina, sincronizo por medio de Bluetooth el auto y el celular para aprovechar y escuchar alguno de los podcasts que más me gustan:

Durante esos trayectos, suelo tener llamadas breves con el equipo de Dare to Learn. De hecho, desde hace más de un año, hablo por Whatsapp o Skype con gente del equipo, sobre todo los que no están en México.

Últimamente, algo que también hago durante esos trayectos y en algunos breaks en la oficina, es grabar ideas y reflexiones en Anchor, una aplicación donde puedes guardar audios y que incluso te deja hacerlos podcast.

Yo la uso más que nada para verbalizar ideas y reflexiones y así reforzar aprendizajes. De hecho, pueden escuchar el prototipo de este artículo en mi cuenta de Anchor (Diego Lainez – Tales from a Learning Explorer):

2:30 pm

A medio día, voy a recoger a mi hija Emilia y en le trayecto escucho otro resumen en Blinkist, quizá tenga otra llamada con el equipo remoto de Dare to Learn y de vuelta al trabajo.

Después de las 6:00 pm

Ya por las noches, cuando vuelvo a casa y para relajarme, escucho un libro en Audible o bien un podcast más relajado. Les recomiendo el de Dos nombres comunes.

Breaks y tiempos libres

Cabe mencionar que en mis tiempos libres uso aplicaciones como LinkedIn donde participo constantemente aportando ideas, opiniones o experiencias.

Ahora bien, yo uso LinkedIn no sólo como un espacio para proyectar ideas, sino también como una fuente de conocimiento y aprendizaje constante.

La verdad es que LinkedIn vino a llenar un vacío que yo tenía respecto al valor de las redes sociales como fuentes de información.

Encontré ahí no sólo artículos, sino gente bien interesante y toda una comunidad de profesionistas que realmente quiere aportar valor y de las cuales frecuentemente aprendo.

De hecho, hace poco lancé una pregunta a la red para que me recomendaran eventos de Learning y tuvo buen número de respuestas:

En mis ratos libres navego mucho en la aplicación del MIT, McKinsey Insights, Deloitte Insights y Medium.

Como muchos de ustedes, uso Whatsapp pero trato de emplearlo como un espacio de trabajo y de aprendizaje.

Ahí tengo por ejemplo un grupo con el equipo de Metalsa que se llama “Becoming a Learning Organization” y otro con algunos colegas de profesión que se llama “Learning Ninjas”, donde intercambiamos videos, notas e ideas. Son como pequeñas tribus digitales.

Como ves, desde mi celular y a través de muchas aplicaciones me mantengo aprendiendo y eso no podría lograrlo al ritmo que lo hago si no fuera por la tecnología que nos rodea.

Ojo: ni siquiera es tecnología muy sofisticada, sino aplicaciones que curan información, optimizan la organización o facilitan la comunicación y el registro de ideas.

Fines de semana

Si te dieras un clavado en mi teléfono encontrarías también aplicaciones de cursos en línea como Coursera y Udemy. Estoy explorando iTunes U y ya te contaré cómo me va con ese después.

La idea es poder tomar un curso en donde quiera que esté y en algún momento libre.

Al menos un fin de semana al mes, tengo una reunión remota con el equipo core de Dare to Learn, donde nos enlazamos a través de Zoom, trabajamos en Google Drive o Dropbox, gestionamos tareas y ordenamos proyectos con las aplicaciones de Slack y Trello.

Como ves, la tecnología está altamente integrada a mi vida y a la forma en la que gestiono y provoco el aprendizaje.

Ahora bien, durante mucho tiempo me pregunté:

¿Cómo registro todo este aprendizaje? ¿Cómo guardo los insights de lo que leo, escucho y veo? ¿No habrá una manera de que todo ese aprendizaje – formal e informal – se pueda mapear?

Y sí, sí lo hay. Y de nuevo, la tecnología aporta una solución.

Un repositorio de aprendizaje

Desde hace tiempo soy un fan de Degreed. Tanto, que hace unos meses me puse en contacto con ellos y conseguí una entrevista con Kelly Palmer, su Chief Learning Officer, para grabar un episodio del podcast de Dare to Learn.

Degreed es básicamente una aplicación que funciona como un locker o repositorio de aprendizaje. Te explico cómo funciona, es muy fácil:

Si leo un artículo en la app de McKinsey Insigts, o escucho un episodio en Masters Of Scale, si termino un libro en Audible o en Kindle o si de plano vi un video interesante en YouTube y considero que aprendí, que es valioso y que vale la pena tenerlo registrado como parte de mi aprendizaje, simplemente abro mi cuenta de Degreed.

Ahí la registro, escribo lo que aprendí, las ideas importantes e incluso las habilidades que reforcé, lo que no sabía y ya está.

Esos aprendizajes quedan guardados, no se pierden. Además de que al registrarlo, retomas lo que aprendiste:

La idea de Degreed no es sólo guardar todo tu aprendizaje, sino ayudarte a crear paths o caminos de learning.

Por ejemplo, yo configuré paths de Change y Learning y automáticamente Degreed me muestra contenidos (que son parte de repositorios de otras personas) que tienen que ver con esos temas. Cura la información para mí:

.

Es todo un asistente que guarda, cura y crea aprendizaje. Esto lo veo muy valioso. Hay mucho aprendizaje que sucede diariamente y que nos llega a través de muchas plataformas y que perdemos, olvidamos y pese a que aportan en nuestro skillset no podemos mostrarlo.

Degreed te permite eso. Ellos quieren ser los “certificadores de learning” del mundo. Y quieren de alguna forma valorizar el aprendizaje informal, ese que sucede diario y que no te lo da tu título de universidad.

Soy un apasionado del learning y como te dije al principio, considero que el aprendizaje y la tecnología juntos pueden ayudarnos a ser mejores personas.

Para mí, aprender es parte de mejorar día a día en todos los niveles. Aprendo a ser mejor profesionista, mejor esposo, mejor padre, mejor amigo.

Y la tecnología, bien empleada, me ayuda a mantenerme aprendiendo de manera constante, a calendarizar ese aprendizaje, a reforzarlo y a registrarlo para tenerlo a la mano cuando lo necesite.

Soy un creyente de que la tecnología es un habilitador del aprendizaje y que, si combinamos ambos de la manera correcta, podemos llegar a ver una nueva época de oro de la humanidad.

Algo así como una nueva Grecia, donde gracias a la tecnología llevaremos el pensamiento humano a un nivel sin precedentes.

Pero mientras ese momento llega, te recomiendo utilizar la tecnología simple y poderosa que tienes a la mano, en tu celular o laptop y a comenzar a trazar tu propio camino en este emocionante y valioso journey del aprendizaje.

Créeme, estamos en un momento donde aprender es más fácil e importante que nunca.

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Conectar tu propósito con el trabajo: Caso Nuevo Amanecer

por Analucía Richo

Pequeñas acciones pueden tener un gran impacto.

Desde muy pequeña, en el colegio cada semestre las maestras y los papás organizaban una visita a un orfanato, asilo, escuela de bajos recursos, o a alguna asociación que pudiera necesitar apoyo y en la que niños de entre 5 y 14 años pudieran ayudar.

Recuerdo muy bien, creo que fue el primer año de secundaria, que durante todo el año reunimos cosas como colchas, calcetines y comida. La idea era ayudar a unos 30 viejitos que vivían en un asilo.

Desde secundaria nos inculcaban en la escuela el valor de ayudar (ahí estoy yo, en el centro).

Llegó el día, y además de darles lo que reunimos, nos quedamos a comer con ellos y jugamos lotería.

Había un viejito ya muy grande que muy apenas podía jugar, pero al final nos contó que hace mucho que no lo visitaban y que eso le daba energía.

Desde entonces intento cada vez que puedo, o al menos una vez al año, hacer algo parecido.

Proyecto con Nuevo Amanecer

En noviembre del año pasado, Óscar nos contó durante una comida que una compañera suya del IPADE, hija de la fundadora de Nuevo Amanecer (NA), le había comentado que traían el proyecto de diseñar la experiencia en las visitas a la asociación.

Decía ella que ése es un momento muy relevante: es el primer acercamiento de posibles donantes o voluntarios y de eso depende qué tanto se comprometen y ayudan en la organización.

Sin pesar lo complejo que podía ser el proyecto, recordé el impacto que una pequeña acción puede tener y le dije que yo lo haría.

El proyecto con Nuevo Amanecer consistió en diseñar la experiencia durante las visitas.

El primer día nos dieron el recorrido a Gerardo y a mí. En lo personal, no puedo explicar lo que sentí, sólo quería ayudar.

Empezamos el proyecto, y después de algunas sesiones de trabajo y cocreación, hice un Nido para complementar el recorrido y la narrativa de Nuevo Amanecer con historias.

Al terminar el Nido Marco, el director general de Nuevo Amanecer me llevó aparte para platicar. Me comentó que se acababa de dar cuenta de que su asociación está formada por historias. Que eso es lo que los hace ser lo que son hoy.

Y que sin ellas, probablemente los nuevos no entenderían la pasión de los que llevan más años en NA.

Además, a los que llevan más años les sirven como energía para seguir persiguiendo su objetivo: brindar un servicio integral de la más alta calidad a personas con discapacidad, para así mejorar sus vidas y las de sus familias.

Te quiero compartir algunas de las historias cortas que recopilamos que más me gustaron:

1)

Una vez, estando en cita de evaluación con un alumno del área de Habilidades Funcionales y sus papás, la voluntaria explicaba algunos temas. Entonces hizo una primera pregunta: “¿Señora, usted juega con su hijo?”.

La señora puso cara de sorpresa, y no contestó. El papá, muy asombrado, preguntó: “¿Juega?”.

¡No sabían que su hijo podía jugar! Con ello la voluntaria comprendió que había mucho por trabajar y les explicó a la familia todo lo que el niño sí podía hacer.

Después de unas semanas, la mamá buscó muy contenta a la voluntaria y le dijo: “Gracias por tomar a un niño y devolverme a mi hijo”.

2)

Imagina el impacto que tenemos en las vidas de estas familias.

Hace algunos años se hacían viajes de verano, llevábamos a los niños a conocer la playa.

En estos viajes, ellos tenían la experiencia de enfrentarse a cosas a las que no suelen enfrentarse: desde subirse a un camión de viaje o a un avión, hasta separarse de sus papas, entre otras cosas.

En una ocasión fuimos a Tampico. Imagínate la logística de desarmar y armar las sillas, subir a los niños al camión y todo lo que eso implica.

En fin, llegamos a la playa y había 100 metros antes de llegar al mar. Armamos las sillas, bajamos a los alumnos y ¡sorpresa!, no es fácil empujar ruedas en la arena.

Había un niño, Juan, que no necesitaba silla, pero sí apoyo para caminar. En ese momento yo estaba empujando una silla y él se estaba agarrando de mí y le dije: “Juan, vas a necesitar caminar, no te puedo ayudar”.

En eso Juan se soltó y empezó a caminar muy rápido, como él podía, pero fue algo impresionante. Él nunca había sentido la arena y al final me ganó en llegar al mar. Él se enfrentó a una realidad.

Su mamá dijo: “Ése fue el viaje que cambió la vida no sólo de mi hijo, sino de toda mi familia”.

El entregable final de este proyecto es una joya. Además de servir para el recorrido y tener un impacto con las visitas, fue muy útil para energizar y motivar a todos, al dar a conocer las historias que se viven en NA día a día.

Una organización como Nuevo Amanecer está hecha de historias, que sirven para motivar y energizar a quienes colaboran en ella.

Trabaja con propósito y energízate todos los días

Así como todos los terapeutas, médicos, maestras, y demás administrativos que trabajan en NA están motivados y disfrutan su trabajo, tú también puedes hacerlo.

Probablemente estás pensando “sí, pero su propósito está bien cañón”. Pues te tengo una noticia: ¡sea cual sea tu trabajo, puedes encontrar un propósito propio que esté alineado al de la empresa!

El truco es hacer un poco de introspección. En el libro de “Grit: The Power of Passion and Perseverance” de Angela Duckworth, entre muchas cosas plantea dos que creo que vale la pena compartir con ustedes.

  1. Apégate a tu interés: “Las personas son más felices si su trabajo se cruza con sus intereses”.
  2. Comprométete con pequeñas tareas que amas: “Las grandes metas son inspiradoras, pero necesitas pequeñas metas para que las grandes metas se cumplan.”

Teniendo en mente estas dos recomendaciones, quiero enseñarte cómo yo hice una pequeña introspección y hallé que mis metas personales están alineadas a las de Astrolab.

Con base en esto intento hacer más de lo que me gusta y energizarme para hacer lo que no me gusta tanto:

Aunque este fue un ejercicio rápido, tengo mucha claridad que por medio de Astrolab yo me desarrollo a nivel personal y profesional, y que mis metas finales se alinean con las de la empresa.

Sé que me encanta ayudar y por medio de proyectos como el de NA, lo hacemos de forma genuina.

Pero a la vez entiendo que, aunque no todas las empresas tienen propósitos como el de Nuevo Amanecer, en cada una de ellas hay muchas personas que van a trabajar al menos ocho horas. 

Y que haciendo consultoría y resolviendo problemas en cada uno de los proyectos, si hago un buen trabajo puedo trascender en la vida de muchas personas y sus familias.

Extra: Yo hoy

Yo no soy de las personas que creen en las coincidencias. Más bien pienso que todo en la vida está conectado por pequeñas acciones que generan efectos a corto o largo plazo.

Todo y todos somos parte de un sistema con muchos subsistemas, pero al fin conectado.

Dos meses después de acabar este proyecto y enamorarme de Nuevo Amanecer, yo tenía que iniciar la tesis de la maestría. En equipo habíamos coincidido que queríamos trabajar con una ONG.

En una reunión de equipo, Caro, una de mis compañeras, propuso hacer la tesis con NA. Después de alunas entrevistas y evaluar otras organizaciones en las que podríamos trabajar, nos quedamos con ellos.

Haber trabajado previamente con NA nos dio una ventaja para hacer el diagnostico más rápido y más profundo. La tesis va de maravilla y, aunque ha sido muy retador, me siento muy comprometida.

Estoy segura de que vamos a terminar con un proyecto exitoso que ayude a NA a su crecimiento.

Sé que este tipo de proyectos, por más que sean pesados, me energizan y me hacen ser mejor en otras tareas que quizás no disfruto tanto.


Analucia es consultora en Astrolab. Cree firmemente que todo lo que hacemos y dejamos de hacer deriva en efectos negativos y positivos, y que tenemos que construir en base a estas acciones: confianza, cultura y organizaciones exitosas. Puedes contactarla en analucia@astrolab.mx 

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¿Estás listo para reinventar tu organización? Reseña: ‘Brave New Work’

por Andrés Oliveros

Mi papá falleció en el 2015 sin entender por qué dejé mi naciente carrera como abogado corporativo en el 2012 para dedicarme al cambio y cultura organizacional.

Para él, la cultura de una empresa -le tocó desarrollarse en el sector industrial- era algo que existía, pero que se componía enteramente por dos elementos inamovibles o read-only: la poca disposición del obrero por trabajar, y el cariño -o la falta de cariño- del jefe por sus colaboradores (mi Padre, debo aclarar, era un líder entregado por su gente).

¿Qué tanto puedes cambiar cómo se trabaja? La gente trabaja porque necesita, no porque quiere, era su mentalidad.

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