Storytelling de Negocios

Los beneficios de una organización horizontal: Reseña Ágiles 2018

por Analucía Richo

A inicios del mes, junto a Andrés, tuve la oportunidad de ir a un evento que me marcó y cambio mucho algunos de mis mindsets: Jornadas Latinoamericanas de Agilidad, Ágiles 2018.

Ahí había personas que venían desde Chile, Argentina, México y hasta Canadá. La gran mayoría eran programadores o gente que viene el mundo de TI.

Las Jornadas Ágiles 2018 tuvieron lugar en la Ciudad de México.

Después de un poco de reflexión, estoy segura de que mucho de lo que aprendí se puede adaptar a algunos de los proyectos en los que trabajamos en Astrolab.

Al final del día, el talento y el tiempo son los recursos más valiosos. En el marco de romper barreras arraigadas en el ADN de la empresa, en este artículo te quiero compartir tres temas que me parecieron muy relevantes.

Organizándonos para la complejidad

Hace algunos meses leí un libro de Niles Pflaeging (aquí un teaser del libro), donde plantea la organización “beta” u horizontal, junto con sus reglas del juego: cómo es el líder, cómo se motiva a las personas, cómo está diseñada y hasta cómo se atajan posibles problemas desde su raíz.

Me pareció un libro muy relevante, aunque mientras lo leía pensaba: “Esto es una utopía”:

Diferencias entre el modelo tradicional y el de una organización “beta”.

Pero en Jornadas Ágiles, dos argentinos (Gaspar Oyuela y Marta Bendomir), me hicieron cambiar de parecer.

Ellos presentaron una dinámica interesante, muy diferente a la típica conferencia, donde entre todos creamos conocimiento, y entendí cómo la horizontalidad sí es factible y además tiene grandes beneficios.

Mis aprendizajes fueron:

  • En una dinámica horizontal todos tienen toda la información, por lo que están empoderados para tomar decisiones basadas en una serie de principios o reglas que se establecen con anterioridad.
    Esto hace que responder a cambios y al entorno sea más rápido, teniendo así una ventaja competitiva.
  • El gasto en control es enorme. En una empresa jerárquica normal a los mandos medios se les paga básicamente para tomar decisiones, para controlar y dar seguimiento al trabajo de otros.
    Pero ¿qué pasaría si la empresa invirtiera ese dinero en innovación, y mejor tuviéramos una cultura de autogestión, sin jefes, con KPI compartidos, transparencia y confiáramos en las personas?
  • La solución de problemas como una ciencia se ve como un sistema sin vida, y se puede hasta programar. Pero en la complejidad del mundo actual, la solución a la mayoría de los problemas está en la comunicación.
    Un esquema horizontal permite que se formen equipos orgánicos y multifuncionales para solucionar problemas desde la raíz de manera rápida y efectiva.
    Existen muchos frameworks (marcos de trabajo), pero Lean Change Management es un ejemplo que en Astrolab ya
     usamos de forma interna y con nuestros clientes, y ha resultado muy útil.

Suena increíble, ¿no? Yo tampoco lo podía creer, pero ya existen muchas empresas que trabajan así y funcionan. Un buen ejemplo es 10 Pines.

En Astrolab ya iniciamos esta transformación interna y estamos trabajando para ser una empresa con un alto nivel de horizontalidad. (Luego les platicamos qué tal nos va)

Si no hay jefes, ¿entonces qué?

Durante la comida del primer día conocí a Arturo Robles Maloof. Él es el Agile Dojo Sr. Vicepresident en Citibanamex. Esto básicamente significa que está a cargo de toda la transformación digital del banco.

Durante la comida me explicó lo que es un Scrum Master, o facilitador de proyectos, que por lo que entendí es lo más cercano a un jefe en una organización horizontal en el mundo de la agilidad.

Tiene un rol como de mentor o coach: ayuda a su equipo a llegar al objetivo. Se  encarga de compañar al equipo o área funcional y se asegura de que se cumplan las buenas prácticas. Tiene cuatro pilares de liderazgo enfocado al servicio:

Un buen Scrum Master necesita cuatro habilidades principales: de comunicación, de gestión de equipos, de motivación y de negociación. Sin éstas, es probable que no pueda hacer bien su trabajo.

Arturo nos contó a Andrés y a mí que hoy en día él juega ese rol, y nos dijo que el objetivo final de su trabajo es quedarse sin trabajo (yo también hice cara de “WHAT?”).

Pero luego nos explicó que esto implicaría que las personas estén empoderadas y que no lo necesiten. Lo que al final haría a Citibanamex más ágil.

¿Cómo se gestiona todo esto?

Cuando me inscribí para asistir a este evento uno de mis mayores intereses era aprender sobre Management 3.0.  

A diferencia de muchas corrientes de gestión o administración, el 3.0 no se define como una metodología ni como un método, es más bien un framework y un mindset.

Creo que la mejor manera de explicarlo es como un movimiento de innovación, liderazgo y gestión. Redefine el papel del líder y dice que la gestión es una responsabilidad grupal.

Su meta es trabajar juntos para encontrar la forma más eficiente para que una empresa logre sus objetivos -un esquema horizontal-, manteniendo la felicidad de los trabajadores como una prioridad.

Se mide o presta atención a seis ejes: motivar a las personas, empoderar equipos, alinear restricciones, desarrollar personas y equipos, aumentar las estructuras que faciliten la comunicación y “mejorar todo”.

Algo que captó mi atención fueron los “Moving Motivators”. Éstos son 10 motivadores que se pueden usar para entender qué es lo que realmente motiva a individuos o a equipos y hay distintas dinámicas para utilizarlos:

Si te interesa saber más sobre el contenido de este artículo, ¡envíame un mensaje (analucía@astrolab.mx)!

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Comentarios (3):

  1. Javier

    30 de octubre de 2018 at 9:33 AM

    Excelente artículo, definitivamente el crear equipos agiles es lo que deberían de estar buscando las empresas, en mi experiencia muchas PYMES siguen con el mindset de contratar a personas solo para supervisar a la demás gente y por lo general esa persona que ponen como “jefe” debe tener un perfil autoritario lo cual hace que los equipos se sientan incomodos y bajen su rendimiento.
    Saludos.

    Responder
    • Analucia

      2 de noviembre de 2018 at 10:30 AM

      Hola Javier, ¡que bueno que te gusto!
      Si pasa muchísimo y solo nos hace más lentos, creo que la solución es tener lineamientos que permitan a colaboradores sentirse empoderar para tomar decisiones.
      Saludos 🙂

      Responder

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Conectar tu propósito con el trabajo: Caso Nuevo Amanecer

por Analucía Richo

Pequeñas acciones pueden tener un gran impacto.

Desde muy pequeña, en el colegio cada semestre las maestras y los papás organizaban una visita a un orfanato, asilo, escuela de bajos recursos, o a alguna asociación que pudiera necesitar apoyo y en la que niños de entre 5 y 14 años pudieran ayudar.

Recuerdo muy bien, creo que fue el primer año de secundaria, que durante todo el año reunimos cosas como colchas, calcetines y comida. La idea era ayudar a unos 30 viejitos que vivían en un asilo.

Desde secundaria nos inculcaban en la escuela el valor de ayudar (ahí estoy yo, en el centro).

Llegó el día, y además de darles lo que reunimos, nos quedamos a comer con ellos y jugamos lotería.

Había un viejito ya muy grande que muy apenas podía jugar, pero al final nos contó que hace mucho que no lo visitaban y que eso le daba energía.

Desde entonces intento cada vez que puedo, o al menos una vez al año, hacer algo parecido.

Proyecto con Nuevo Amanecer

En noviembre del año pasado, Óscar nos contó durante una comida que una compañera suya del IPADE, hija de la fundadora de Nuevo Amanecer (NA), le había comentado que traían el proyecto de diseñar la experiencia en las visitas a la asociación.

Decía ella que ése es un momento muy relevante: es el primer acercamiento de posibles donantes o voluntarios y de eso depende qué tanto se comprometen y ayudan en la organización.

Sin pesar lo complejo que podía ser el proyecto, recordé el impacto que una pequeña acción puede tener y le dije que yo lo haría.

El proyecto con Nuevo Amanecer consistió en diseñar la experiencia durante las visitas.

El primer día nos dieron el recorrido a Gerardo y a mí. En lo personal, no puedo explicar lo que sentí, sólo quería ayudar.

Empezamos el proyecto, y después de algunas sesiones de trabajo y cocreación, hice un Nido para complementar el recorrido y la narrativa de Nuevo Amanecer con historias.

Al terminar el Nido Marco, el director general de Nuevo Amanecer me llevó aparte para platicar. Me comentó que se acababa de dar cuenta de que su asociación está formada por historias. Que eso es lo que los hace ser lo que son hoy.

Y que sin ellas, probablemente los nuevos no entenderían la pasión de los que llevan más años en NA.

Además, a los que llevan más años les sirven como energía para seguir persiguiendo su objetivo: brindar un servicio integral de la más alta calidad a personas con discapacidad, para así mejorar sus vidas y las de sus familias.

Te quiero compartir algunas de las historias cortas que recopilamos que más me gustaron:

1)

Una vez, estando en cita de evaluación con un alumno del área de Habilidades Funcionales y sus papás, la voluntaria explicaba algunos temas. Entonces hizo una primera pregunta: “¿Señora, usted juega con su hijo?”.

La señora puso cara de sorpresa, y no contestó. El papá, muy asombrado, preguntó: “¿Juega?”.

¡No sabían que su hijo podía jugar! Con ello la voluntaria comprendió que había mucho por trabajar y les explicó a la familia todo lo que el niño sí podía hacer.

Después de unas semanas, la mamá buscó muy contenta a la voluntaria y le dijo: “Gracias por tomar a un niño y devolverme a mi hijo”.

2)

Imagina el impacto que tenemos en las vidas de estas familias.

Hace algunos años se hacían viajes de verano, llevábamos a los niños a conocer la playa.

En estos viajes, ellos tenían la experiencia de enfrentarse a cosas a las que no suelen enfrentarse: desde subirse a un camión de viaje o a un avión, hasta separarse de sus papas, entre otras cosas.

En una ocasión fuimos a Tampico. Imagínate la logística de desarmar y armar las sillas, subir a los niños al camión y todo lo que eso implica.

En fin, llegamos a la playa y había 100 metros antes de llegar al mar. Armamos las sillas, bajamos a los alumnos y ¡sorpresa!, no es fácil empujar ruedas en la arena.

Había un niño, Juan, que no necesitaba silla, pero sí apoyo para caminar. En ese momento yo estaba empujando una silla y él se estaba agarrando de mí y le dije: “Juan, vas a necesitar caminar, no te puedo ayudar”.

En eso Juan se soltó y empezó a caminar muy rápido, como él podía, pero fue algo impresionante. Él nunca había sentido la arena y al final me ganó en llegar al mar. Él se enfrentó a una realidad.

Su mamá dijo: “Ése fue el viaje que cambió la vida no sólo de mi hijo, sino de toda mi familia”.

El entregable final de este proyecto es una joya. Además de servir para el recorrido y tener un impacto con las visitas, fue muy útil para energizar y motivar a todos, al dar a conocer las historias que se viven en NA día a día.

Una organización como Nuevo Amanecer está hecha de historias, que sirven para motivar y energizar a quienes colaboran en ella.

Trabaja con propósito y energízate todos los días

Así como todos los terapeutas, médicos, maestras, y demás administrativos que trabajan en NA están motivados y disfrutan su trabajo, tú también puedes hacerlo.

Probablemente estás pensando “sí, pero su propósito está bien cañón”. Pues te tengo una noticia: ¡sea cual sea tu trabajo, puedes encontrar un propósito propio que esté alineado al de la empresa!

El truco es hacer un poco de introspección. En el libro de “Grit: The Power of Passion and Perseverance” de Angela Duckworth, entre muchas cosas plantea dos que creo que vale la pena compartir con ustedes.

  1. Apégate a tu interés: “Las personas son más felices si su trabajo se cruza con sus intereses”.
  2. Comprométete con pequeñas tareas que amas: “Las grandes metas son inspiradoras, pero necesitas pequeñas metas para que las grandes metas se cumplan.”

Teniendo en mente estas dos recomendaciones, quiero enseñarte cómo yo hice una pequeña introspección y hallé que mis metas personales están alineadas a las de Astrolab.

Con base en esto intento hacer más de lo que me gusta y energizarme para hacer lo que no me gusta tanto:

Aunque este fue un ejercicio rápido, tengo mucha claridad que por medio de Astrolab yo me desarrollo a nivel personal y profesional, y que mis metas finales se alinean con las de la empresa.

Sé que me encanta ayudar y por medio de proyectos como el de NA, lo hacemos de forma genuina.

Pero a la vez entiendo que, aunque no todas las empresas tienen propósitos como el de Nuevo Amanecer, en cada una de ellas hay muchas personas que van a trabajar al menos ocho horas. 

Y que haciendo consultoría y resolviendo problemas en cada uno de los proyectos, si hago un buen trabajo puedo trascender en la vida de muchas personas y sus familias.

Extra: Yo hoy

Yo no soy de las personas que creen en las coincidencias. Más bien pienso que todo en la vida está conectado por pequeñas acciones que generan efectos a corto o largo plazo.

Todo y todos somos parte de un sistema con muchos subsistemas, pero al fin conectado.

Dos meses después de acabar este proyecto y enamorarme de Nuevo Amanecer, yo tenía que iniciar la tesis de la maestría. En equipo habíamos coincidido que queríamos trabajar con una ONG.

En una reunión de equipo, Caro, una de mis compañeras, propuso hacer la tesis con NA. Después de alunas entrevistas y evaluar otras organizaciones en las que podríamos trabajar, nos quedamos con ellos.

Haber trabajado previamente con NA nos dio una ventaja para hacer el diagnostico más rápido y más profundo. La tesis va de maravilla y, aunque ha sido muy retador, me siento muy comprometida.

Estoy segura de que vamos a terminar con un proyecto exitoso que ayude a NA a su crecimiento.

Sé que este tipo de proyectos, por más que sean pesados, me energizan y me hacen ser mejor en otras tareas que quizás no disfruto tanto.


Analucia es consultora en Astrolab. Cree firmemente que todo lo que hacemos y dejamos de hacer deriva en efectos negativos y positivos, y que tenemos que construir en base a estas acciones: confianza, cultura y organizaciones exitosas. Puedes contactarla en analucia@astrolab.mx 

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¿Estás listo para reinventar tu organización? Reseña: ‘Brave New Work’

por Andrés Oliveros

Mi papá falleció en el 2015 sin entender por qué dejé mi naciente carrera como abogado corporativo en el 2012 para dedicarme al cambio y cultura organizacional.

Para él, la cultura de una empresa -le tocó desarrollarse en el sector industrial- era algo que existía, pero que se componía enteramente por dos elementos inamovibles o read-only: la poca disposición del obrero por trabajar, y el cariño -o la falta de cariño- del jefe por sus colaboradores (mi Padre, debo aclarar, era un líder entregado por su gente).

¿Qué tanto puedes cambiar cómo se trabaja? La gente trabaja porque necesita, no porque quiere, era su mentalidad.

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