Storytelling de Negocios

Sobre la complejidad y sobre un libro que me recomendaron

I.  Hace unos meses le escribí a Shawn Callahan -nuestro mentor australiano- para pedirle bibliografía sobre los temas que trabajamos en Astrolab.

Me contestó lo siguiente:

Books about communications, actually I have purposely avoided them to force us to create a truly unique approach. We tend to read the various research papers about what affects change after we read the standard business books in that space. One that we really like is called Immunity to Change by Robert Kegan.

¿Qué tiene que ver esto con storytelling? ¿por qué no me recomendó algo sobre tipos de historias, sobre cómo usar estrategias de comunicación en torno a historias, sobre el storytelling de marca, etc?

Shawn, mucho antes de fundar Anecdote y dedicarse al storytelling, trabajaba en IBM. Su trabajo tenía que ver con cambio organizacional y con gestión del conocimiento. Fue ahí cuando descubrió el concepto de lo complejo y empezó a visualizar su importancia en el mundo profesional.

Kegan empieza su libro hablando de la complejidad, y de su relación con el desarrollo del cerebro humano. El autor explica cómo se ha cambiado la percepción que se tenía con respecto a su madurez. Por años se creyó que el cerebro humano alcanzaba su máximo desarrollo al mismo tiempo que la madurez física (es decir, a principios de los veintes). Ahora sabemos que el cerebro de muchas personas (no el de todos) sigue desarrollándose aun después de los ochenta años.

De este desarrollo depende el nivel de complejidad con el que tu cerebro se aproxima a la realidad. Y esto determina qué tan inmune eres al cambio (y qué tan probable es que logres muchos éxitos profesionales).

II. Ayer, a las tres de la tarde, terminó el Día III de INSPIRA. Yo quedé muy contento con todo: los veintidós asistentes, la participación de Roberto de Netluv, el contenido, las historias que escuchamos…

Entré a casa de mis padres poco antes de las cuatro. Abrí una cerveza y me desplomé en el sillón: terminaba la semana de trabajo.

Esta semana fue muy importante para nosotros: el lunes estrenamos oficina, a mediados de semana firmamos un proyecto nuevo, el miércoles tuvimos la junta kick off de un proyecto de comunicación interna en una empresa gigante, el jueves presentamos el plan de trabajo para un proyecto de comunicación de valores para una empresa mediana, el viernes terminamos nuestro primero manual INSPIRA, y ayer cerramos la tercera versión de INSPIRA.

¿Conclusión de la semana? Astrolab es una firma consultora que trabaja con seres humanos y resuelve problemas humanos usando la forma más humana de comunicación: el storytelling. Lo habíamos visto en papel pero ahora lo estamos viviendo.

Todos nuestros proyectos incluyen un profundo contenido humano: entender el problema de comunicación que tienen nuestros clientes, y diseñar una estrategia en base a historias que sirva para humanizar los mensajes y facilitar -o fortalecer- la vinculación emocional entre nuestros clientes y sus receptores (sus clientes o sus empleados).

Hemos descubierto que la mayoría de los problemas de comunicación son eso: problemas generados por la poca vinculación emocional, por la poca motivación del receptor con respecto a la comunicación del emisor. Problemas que requieren de un cambio más que de un mero mensaje. Problemas complejos.

El miércoles, en la junta de kick off del proyecto de comunicación interna, detectamos que había una persona incómoda: sentíamos que algo andaba mal con ella.

Lo siento dijo, no les puedo pasar la información que nos están pidiendo.

Gerardo y yo nos quedamos mudos. Sin esa información el proyecto jamás va a salir adelante, nos dijimos con una mirada.

Un par de días después fuimos a buscarla. Nos recibió en su oficina. Entonces se abrió. Con los ojos llorosos nos decía:

-Hace dos años intenté hacer lo que ustedes quieren hacer pero nadie me ayudó para que el proyecto saliera adelante.

El problema detrás de esa persona no era un berrinche o un impedimento técnico: era un problema de reconocimiento y de respeto a su dignidad humana. La persona había dedicado meses en un proyecto que nadie le reconoció y nadie lo puso en práctica. Era un problema complejo y lo resolvimos escuchando una historia.

III. ¿Por qué me recomendaron un libro sobre la complejidad y sobre el cambio y no sobre storytelling? Porque Astrolab (de forma parecida a Anecdote) hace más que buscar o contar historias: usa esas historias para generar cambios. Y lo hace teniendo muy presente que todos tendemos a oponernos al cambio.

¿Cuál es el mejor manera de lidiar con alguien que se opone al cambio? En primer lugar, entender que cada quien es inmune al cambio por diferentes razones. En segundo, lograr que esa persona -que cada persona- descubra por sí misma la importancia de ese cambio.

¿Qué lenguaje resulta el más adecuado para este tipo de estrategias? Uno que sea más pull y menos push. Uno que funcione de acuerdo a los diferentes niveles personales de complejidad. Uno que permita al receptor involucrarse en la comunicación de una manera muy activa. Uno que fomente los sentidos y los sentimientos.

Por ejemplo, el storytelling. Entonces todo me hizo sentido.

-andrés o

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Comentarios (2):

  1. astrolab

    11 de marzo de 2013 at 6:02 PM

    Muchas gracias a Marcelo G. que me hizo ver un error ortográfico. Cheers! Ao

    Responder

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Conectar tu propósito con el trabajo: Caso Nuevo Amanecer

por Analucía Richo

Pequeñas acciones pueden tener un gran impacto.

Desde muy pequeña, en el colegio cada semestre las maestras y los papás organizaban una visita a un orfanato, asilo, escuela de bajos recursos, o a alguna asociación que pudiera necesitar apoyo y en la que niños de entre 5 y 14 años pudieran ayudar.

Recuerdo muy bien, creo que fue el primer año de secundaria, que durante todo el año reunimos cosas como colchas, calcetines y comida. La idea era ayudar a unos 30 viejitos que vivían en un asilo.

Desde secundaria nos inculcaban en la escuela el valor de ayudar (ahí estoy yo, en el centro).

Llegó el día, y además de darles lo que reunimos, nos quedamos a comer con ellos y jugamos lotería.

Había un viejito ya muy grande que muy apenas podía jugar, pero al final nos contó que hace mucho que no lo visitaban y que eso le daba energía.

Desde entonces intento cada vez que puedo, o al menos una vez al año, hacer algo parecido.

Proyecto con Nuevo Amanecer

En noviembre del año pasado, Óscar nos contó durante una comida que una compañera suya del IPADE, hija de la fundadora de Nuevo Amanecer (NA), le había comentado que traían el proyecto de diseñar la experiencia en las visitas a la asociación.

Decía ella que ése es un momento muy relevante: es el primer acercamiento de posibles donantes o voluntarios y de eso depende qué tanto se comprometen y ayudan en la organización.

Sin pesar lo complejo que podía ser el proyecto, recordé el impacto que una pequeña acción puede tener y le dije que yo lo haría.

El proyecto con Nuevo Amanecer consistió en diseñar la experiencia durante las visitas.

El primer día nos dieron el recorrido a Gerardo y a mí. En lo personal, no puedo explicar lo que sentí, sólo quería ayudar.

Empezamos el proyecto, y después de algunas sesiones de trabajo y cocreación, hice un Nido para complementar el recorrido y la narrativa de Nuevo Amanecer con historias.

Al terminar el Nido Marco, el director general de Nuevo Amanecer me llevó aparte para platicar. Me comentó que se acababa de dar cuenta de que su asociación está formada por historias. Que eso es lo que los hace ser lo que son hoy.

Y que sin ellas, probablemente los nuevos no entenderían la pasión de los que llevan más años en NA.

Además, a los que llevan más años les sirven como energía para seguir persiguiendo su objetivo: brindar un servicio integral de la más alta calidad a personas con discapacidad, para así mejorar sus vidas y las de sus familias.

Te quiero compartir algunas de las historias cortas que recopilamos que más me gustaron:

1)

Una vez, estando en cita de evaluación con un alumno del área de Habilidades Funcionales y sus papás, la voluntaria explicaba algunos temas. Entonces hizo una primera pregunta: “¿Señora, usted juega con su hijo?”.

La señora puso cara de sorpresa, y no contestó. El papá, muy asombrado, preguntó: “¿Juega?”.

¡No sabían que su hijo podía jugar! Con ello la voluntaria comprendió que había mucho por trabajar y les explicó a la familia todo lo que el niño sí podía hacer.

Después de unas semanas, la mamá buscó muy contenta a la voluntaria y le dijo: “Gracias por tomar a un niño y devolverme a mi hijo”.

2)

Imagina el impacto que tenemos en las vidas de estas familias.

Hace algunos años se hacían viajes de verano, llevábamos a los niños a conocer la playa.

En estos viajes, ellos tenían la experiencia de enfrentarse a cosas a las que no suelen enfrentarse: desde subirse a un camión de viaje o a un avión, hasta separarse de sus papas, entre otras cosas.

En una ocasión fuimos a Tampico. Imagínate la logística de desarmar y armar las sillas, subir a los niños al camión y todo lo que eso implica.

En fin, llegamos a la playa y había 100 metros antes de llegar al mar. Armamos las sillas, bajamos a los alumnos y ¡sorpresa!, no es fácil empujar ruedas en la arena.

Había un niño, Juan, que no necesitaba silla, pero sí apoyo para caminar. En ese momento yo estaba empujando una silla y él se estaba agarrando de mí y le dije: “Juan, vas a necesitar caminar, no te puedo ayudar”.

En eso Juan se soltó y empezó a caminar muy rápido, como él podía, pero fue algo impresionante. Él nunca había sentido la arena y al final me ganó en llegar al mar. Él se enfrentó a una realidad.

Su mamá dijo: “Ése fue el viaje que cambió la vida no sólo de mi hijo, sino de toda mi familia”.

El entregable final de este proyecto es una joya. Además de servir para el recorrido y tener un impacto con las visitas, fue muy útil para energizar y motivar a todos, al dar a conocer las historias que se viven en NA día a día.

Una organización como Nuevo Amanecer está hecha de historias, que sirven para motivar y energizar a quienes colaboran en ella.

Trabaja con propósito y energízate todos los días

Así como todos los terapeutas, médicos, maestras, y demás administrativos que trabajan en NA están motivados y disfrutan su trabajo, tú también puedes hacerlo.

Probablemente estás pensando “sí, pero su propósito está bien cañón”. Pues te tengo una noticia: ¡sea cual sea tu trabajo, puedes encontrar un propósito propio que esté alineado al de la empresa!

El truco es hacer un poco de introspección. En el libro de “Grit: The Power of Passion and Perseverance” de Angela Duckworth, entre muchas cosas plantea dos que creo que vale la pena compartir con ustedes.

  1. Apégate a tu interés: “Las personas son más felices si su trabajo se cruza con sus intereses”.
  2. Comprométete con pequeñas tareas que amas: “Las grandes metas son inspiradoras, pero necesitas pequeñas metas para que las grandes metas se cumplan.”

Teniendo en mente estas dos recomendaciones, quiero enseñarte cómo yo hice una pequeña introspección y hallé que mis metas personales están alineadas a las de Astrolab.

Con base en esto intento hacer más de lo que me gusta y energizarme para hacer lo que no me gusta tanto:

Aunque este fue un ejercicio rápido, tengo mucha claridad que por medio de Astrolab yo me desarrollo a nivel personal y profesional, y que mis metas finales se alinean con las de la empresa.

Sé que me encanta ayudar y por medio de proyectos como el de NA, lo hacemos de forma genuina.

Pero a la vez entiendo que, aunque no todas las empresas tienen propósitos como el de Nuevo Amanecer, en cada una de ellas hay muchas personas que van a trabajar al menos ocho horas. 

Y que haciendo consultoría y resolviendo problemas en cada uno de los proyectos, si hago un buen trabajo puedo trascender en la vida de muchas personas y sus familias.

Extra: Yo hoy

Yo no soy de las personas que creen en las coincidencias. Más bien pienso que todo en la vida está conectado por pequeñas acciones que generan efectos a corto o largo plazo.

Todo y todos somos parte de un sistema con muchos subsistemas, pero al fin conectado.

Dos meses después de acabar este proyecto y enamorarme de Nuevo Amanecer, yo tenía que iniciar la tesis de la maestría. En equipo habíamos coincidido que queríamos trabajar con una ONG.

En una reunión de equipo, Caro, una de mis compañeras, propuso hacer la tesis con NA. Después de alunas entrevistas y evaluar otras organizaciones en las que podríamos trabajar, nos quedamos con ellos.

Haber trabajado previamente con NA nos dio una ventaja para hacer el diagnostico más rápido y más profundo. La tesis va de maravilla y, aunque ha sido muy retador, me siento muy comprometida.

Estoy segura de que vamos a terminar con un proyecto exitoso que ayude a NA a su crecimiento.

Sé que este tipo de proyectos, por más que sean pesados, me energizan y me hacen ser mejor en otras tareas que quizás no disfruto tanto.


Analucia es consultora en Astrolab. Cree firmemente que todo lo que hacemos y dejamos de hacer deriva en efectos negativos y positivos, y que tenemos que construir en base a estas acciones: confianza, cultura y organizaciones exitosas. Puedes contactarla en analucia@astrolab.mx 

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¿Estás listo para reinventar tu organización? Reseña: ‘Brave New Work’

por Andrés Oliveros

Mi papá falleció en el 2015 sin entender por qué dejé mi naciente carrera como abogado corporativo en el 2012 para dedicarme al cambio y cultura organizacional.

Para él, la cultura de una empresa -le tocó desarrollarse en el sector industrial- era algo que existía, pero que se componía enteramente por dos elementos inamovibles o read-only: la poca disposición del obrero por trabajar, y el cariño -o la falta de cariño- del jefe por sus colaboradores (mi Padre, debo aclarar, era un líder entregado por su gente).

¿Qué tanto puedes cambiar cómo se trabaja? La gente trabaja porque necesita, no porque quiere, era su mentalidad.

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