Storytelling de Negocios

change management

Cómo empezar un proyecto de cambio con el pie derecho

Cómo empezar un proyecto de cambio con el pie derecho

“¿Y la estrategia de administración del cambio?” Hace unos días escribí aquí que muchos directivos y gerentes subestiman el esfuerzo y los recursos necesarios para implementar un cambio -ya sea un cambio de herramienta, de estrategia, de modelo de servicio o de sistema de innovación-.

El extraño caso de la humildad como habilidad

Hace dos semanas, Gerardo y yo estábamos reunidos con el Director General de una empresa que tiene presencia mundial. El motivo de la reunión era entender su visión de la empresa para los próximos años y a partir de ahí, definir cómo Astrolab le podía ayudar a comunicarla.

¿Y tú, por donde empiezas cuando diseñas un proyecto?

El Proyecto Clásico: Me pidieron algo y no entiendo porqué me lo pidieron.

Energía que transforma organizaciones

Por: Óscar Ramírez


Recuerdo muy bien cuando Pamela pidió hablar conmigo. Su cara de poco sueño me hacía pensar que el tema a conversar no era precisamente positivo.

La diferencia entre ser memorable y no serlo

¿Qué es lo que distingue a un orador memorable de uno que no lo es?

En Astrolab nos hemos obsesionado por descifrar este misterio desde el 2011. Si bien es cierto que estamos lejos de lograrlo -la comunicación es un proceso y es un sistema con demasiadas variables-, también es cierto que en estos tres años hemos aprendido muchísimo observando a directores, gerentes y empresarios comunicarse muy bien, bien, mal o terriblemente… y hemos visto las distintas consecuencias.

Pregunta inicial: ¿un buen orador nace o se hace? Respuesta: en gran medida, se hace. Un orador siempre puede perfeccionar su forma y sus contenidos.

¿Las constantes de los que se comunican muy bien o bien?

  • Que sus contenidos y formas apelan a ambos lados del cerebro.
  • Que sus mensajes inspiran, son recordados y mueven a la acción.
  • Y que todos usan ejemplos o historias.

El miércoles fui con unos amigos y con Vivi al evento por el séptimo aniversario del Kyo, el restaurante- bar del Camino Real Monterrey. Como a las diez de la noche repartieron sake para las ciento cincuenta personas que estábamos ahí y nos dijeron que habría un brindis. Unos minutos después se encendió una luz y uno de los dueños del hotel -un hombre mayor muy elegante- tomó el micrófono. Los asistentes guardaron silencio.

-Buenas noches. ¡Gracias a todos por estar aquí! Queremos agradecerles su apoyo. Es muy importante para nosotros que estén aquí con nosotros festejando. Han pasado cosas muy buenas en estos 7 años y por eso quiero felicitar a todo el equipo, en especial al chef y a todos los que han hecho esto posible. Esta noche es muy importante porque cumplimos 7 años y nos da gusto verlos aquí. Gracias a los patrocinadores del evento y gracias a todos los que participaron en la organización y promoción de esta noche…

Poco a poco, la mayoría de la gente empezó a retomar sus conversaciones. Tomé a Vivi del brazo y le dije al oído:

-¿Viste lo que pasó? Todo mundo dejó de ponerle atención en menos de un minuto y medio.

Por otro lado, leí que durante el homenaje que el ITESM le hizo a Don Lorenzo Zambrano, Rogelio -su primo y nuevo Presidente del Consejo de Cemex- abrió su participación contando una historia sobre Lorenzo.

La anécdota -me la contó Rogelio unos días después- tomaba lugar en 1977, cuando él acababa de entrar a trabajar a Cemex y le reportaba a Lorenzo. Lorenzo lo mandó llamar y le explicó que iban a contratar el Tec para resolver un problema de la empresa. En concreto, Lorenzo sugería usar una computadora del Tec que en ese entonces ocupaba todo un edificio para diseñar un modelo de simulación. Rogelio contó la historia con buen nivel de detalle y dejó ver el perfil visionario de Lorenzo… y la memorabilidad de Rogelio como orador.

Durante las siguientes semanas le pregunté a varias personas que habían estado en el funeral sobre el discurso de Rogelio, y todos recordaban la historia que había contado.

Pensando en esto, creo que el discurso que escuché en el Kyo pudo haber sido mucho más memorable si el director hubiera contado anécdotas sobre cómo empezó el restaurant, alguna historia de éxito sobre un cliente, o qué había ocurrido cuando el embajador de Japón visitó el lugar el año pasado. Más bien se limitó a hablar en lenguaje genérico y abstracto.

¿Por qué no lo hizo? No dudo de su capacidad profesional ni intelectual. Más bien se ha permeado en la cultural laboral el vicio de hablar apelando sólo a la parte analítica y racional del cerebro, y el vicio de escondernos detrás de presentaciones powerpoint repletas de palabras. El problema es que estos mensajes tienen poco efecto en las audiencias. Y si tiene poco efecto, ¿para qué hablar entonces?

La alternativa es comprometerte y arriesgarte. Construye tus discursos pensando en tu audiencia e incorporando técnicas narrativas. Verás cómo conectas mucho mejor con los demás y eres más memorable.

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¿Quieres mejorar tu comunicación interpersonal utilizando historias de negocios? Te invitamos -o invitamos a tus directores y gerentes- al último taller público del 2014 de storytelling de negocios que daremos los de Astrolab el sábado 8 de noviembre. Ya te puedes registrar.