Storytelling de Negocios

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¿Estás en un programa de high potentials o profesionistas en desarrollo? Adquiere estos tres hábitos de comunicación oral?

¿Estás en un programa de high potentials o profesionistas en desarrollo? Adquiere estos tres hábitos de comunicación oral

Durante los últimos meses, he visto un creciente interés en nuestro taller de comunicación oral y storytelling por parte de gerentes de capacitación

Cinco sugerencias para construir una buena narrativa

La toma de decisiones y las narrativas Cada día tomamos miles de decisiones (qué camisa usaremos, darle el paso o no a un peatón, revisar el correo ahorita o después, hacer esa llamada de ventas a las 10am o en la tarde, sonreírle a tus compañeros de trabajo cuando llegas, ponerle salsa o no a tu comida, escuchar una u otra playlist).

7 artículos que deberías leer antes de acabar el año

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Nombrada “la herramienta estratégica con una fuerza irresistible” por Harvard Business Review, así como “la lección de negocios más importantes de 2014” por la revista Entrepreneur, parece que el Storytelling de Negocios se llevó el año otra vez.

Si te sientes ‘fuera de onda’, he decidido ayudarte con una lista de 7 artículos que deberías leer para enterarte acerca del Storytelling como lo vivimos en Astrolab.

1. El origen de la improversación regia

En este artículo, Andrés nos comparte 3 razones por las cuales nos enfrentamos con un problema en la comunicación.

2. Lo que no sabes del Storytelling de Negocios

Éste es el 101 si no sabes nada del Storytelling. Aquí vas a encontrar 3 usos de las historias en las organizaciones.

3. Campañas de comunicación interna tradicionales: ¿funcionan?

Andrés nos abre los ojos con esta lectura de comunicación en las empresas. Aquí reflexiona sobre la necesidad de una estrategia que vaya más allá de las campañas tradicionales.

4. Cultura del storytelling: más que contar historias

Cuando se habla de Storytelling, podríamos pensar solamente en ‘contar historias’ pero nosotros creemos que el Storytelling de Negocios va más allá. Entérate en qué consiste el círculo virtuoso de las historias.

5. La misión de las empresas no sirve para nada

Diego reflexiona sobre la misión de las empresas y cómo a veces puede ser inútil si nadie la conoce.

6. Promueve los valores de aquellos que te enorgullecen

Gerardo nos comparte un caso en el que los valores de la empresa quedaron en el olvido. Descubre por qué.

7. Descubrir que la cultura organizacional importa es sólo el primer paso para ganar

Por último, Andrés escribe sobre la complejidad de la cultura organizacional y comparte casos de empresas con las que seguro te identificarás.

Esa historia no es para todos (pt. I)

Sin interes

Hace unos días, mientras íbamos de camino a una junta de negocios, Gerardo y yo afinábamos detalles en nuestra propuesta. “Cerraré la primera parte con una historia” –dijo Gerardo. “¿Quieres practicarla contándomela ahora mismo?” –respondí.

Cuando Gerardo me contó la historia, me entusiasmé mucho. Pensé –“Esto que hacemos funciona, ¡seguro nos compran!”.

Ya en la reunión, después de algunas preguntas, Gerardo consiguió el detonador que estaba buscando y contó la historia en el mejor momento  Yo sonreí en señal de triunfo mientras escuchaba con atención. Pero mi sonrisa fue cambiando a seriedad cuando vi que los dos gerentes, sentados frente a nosotros, no sonreían igual que yo. La historia no estaba resonando con ellos.

Al final de la sesión, no logramos el entusiasmo que buscábamos y no cerramos el trato.

De regreso a la oficina nos preguntamos ¿qué hicimos mal?

Cuando Gerardo terminó la historia, los gerentes comenzaron a hacer preguntas. “Es que, aquí las cosas son diferentes”, “es que, allá la tenían más fácil”, “es que yo no te estoy pidiendo eso”. Ellos se habían atorado con algunos detalles iniciales de la historia y habían dejado de escuchar.

Resulta que la historia tenía lugar en otro país, se refería a una persona de otro nivel socioeconómico, y el suceso principal narrado era extraordinario, difícil de imaginar sucediendo en la organización en la que estábamos.

Cuando estés por contar una historia, revisa los siguientes elementos:

1. ¿Mi audiencia se va a poder ubicar en el lugar y el tiempo narrado?

2. ¿Es fácil sentir empatía con el personaje principal y/o secundarios?

3. ¿El evento narrado es ordinario?

4. ¿Tiene un elemento inesperado que es realista?

Si cualquiera de estos factores es desatinado, puede que tu historia no tenga el efecto que deseas. Si te interesa aprender más cómo usar las historias para comunicarte mejor, inscríbete a nuestro taller INSPIRA.

Una herramienta poderosa en los líderes

 

Jeff Bezos

Hace unos días leí un artículo titulado ‘Bad Managers Talk, Good Managers Write’. En resumen, según el autor la herramienta más importante para un líder es la comunicación escrita, pues –me permito parafrasear-:

1. Es una expresión de claridad y precisión en las ideas,
2. Genera disciplina y consistencia y
3. Es garantía de que todos puedan entender el mensaje, trabajar sobre el mismo y consultarlo en muchas ocasiones.

El ‘bloguero’ declara que, con frecuencia, nos pintan al líder como una persona que inspira a su audiencia mientras da un buen discurso. Sin embargo –dice- la verdad es menos emocionante. Entonces justifica su argumento citando a tres empresarios (Ben Horowitz, Jeff Bezos y Andy Grove) que valoran la habilidad de escribir bien en sus líderes.

De ahí, a titular la entrada como ‘Bad Managers Talk’ hay un salto enorme. ¿Los líderes que saben hablar son malos líderes?

Antes de seguir leyendo. Es importante entender la intención de este artículo: no pretendo exponer una lista de argumentos, hacer polémica o generar discusión en su blog; no me interesa. Más bien, quiero generar conversación acerca de dos puntos:

1. La comunicación escrita puede perderse en el mar del ruido:

Uno de nuestros primeros proyectos de Astrolab se llevó a cabo en una organización muy grande: más de 90mil empleados. Nos buscaron porque había mucha rotación en sus colaboradores, que se estaban yendo porque no se enteraban de todos los beneficios que tenían por trabajar ahí. El encargado del proyecto, del área de Recursos Humanos, nos dijo:

–La gente no se entera y no sé qué estamos haciendo mal. Nosotros nos aseguramos de entregarles a todos los de nuevo ingreso un manual con la descripción de todos sus beneficios.
(Nos enseña el manual. Es un libro con varias páginas de puro texto).
–¿De qué otra manera comunican esto?
–Ah, pues además tenemos pósters, damos panfletos, tenemos revistas y mandamos correos con información con mucha frecuencia.
–Vamos a ver qué cosas sí están funcionando.

Nosotros decidimos escuchar las conversaciones que existían en la organización. Una de las historias que llamó mi atención fue la siguiente:

–Hace poco nació mi segunda hija. Estábamos muy apretados económicamente y yo no sabía de dónde más conseguir dinero. Mi esposa se sentía muy presionada pero yo le decía que todo iba a salir muy bien. Un día, mi jefe se acercó conmigo y me habló sobre la ayuda por nacimiento. Al poco tiempo de pedirla, tenía en mis manos la ayuda económica y una canasta con productos para bebé que me ahorraron más de un mes de gastos.

Lo que me llamó la atención no fue la ayuda sino que terminando de escuchar la historia, dos personas más que participaban en la dinámica expresaron que jamás habían escuchado de esa ayuda. Los dos contaron que tenían varios hijos y que nunca habían aprovechado ese beneficio. Ése estaba escrito en el manual que les dieron cuando entraron a la organización. También estaba descrito en varios correos recientes. Sin embargo, ellos no estaban enterados. Su jefe nunca les contó sobre el beneficio de manera oral.

2. La comunicación escrita puede prestarse a malas interpretaciones:

El ejemplo que tengo más presente es el de mi amigo Pancho. Él vive en una colonia en la que hay áreas comunes que se comparten con los vecinos: palapa, asador, alberca, entre otras. Toda la zona se puede reservar y se bloquea para su uso privado. Pancho quería organizar una reunión y le pidió por whatsapp a Javier, su hermano:

–Javier, ¿puedes reservar la palapa?
–Yo te la reservo.
–Me avisas.

Al poco tiempo, Javier respondió:

–Ya está reservada.
–Ok. Gracias.

Pancho invitó a todos sus amigos esa noche pero se llevó una sorpresa cuando llegó al jardín. Había otro evento ese día. Furioso, llamó a su hermano para reclamarle.

–Yo dije “ya está reservada”, respondió Javier.

Cuando Pancho leyó “ya está reservada” interpretó “ya la reservé para tu evento”, mientras que Javier quería decir “ya está reservada por alguien más, no la pude reservar para tu evento”.

. . .

La mayoría de los líderes pasan gran parte de su tiempo en algún tipo de una situación interpersonal: cerrando acuerdos, vendiendo proyectos, transmitiendo ideas, compartiendo conocimiento. Es verdad, no es tan glamouroso como dar discursos, pero sí implica saber comunicar oralmente de manera efectiva.

Muchos problemas de las organizaciones son resultado de una mala comunicación. Por eso es fundamental que los líderes se enfoquen en convertirse en grandes comunicadores. Dos maneras de hacerlo son:

1. Un buen líder genera espacios para escuchar a los demás. Eso le permite entender a su audiencia, ver sus reacciones y hacer preguntas aterrizadas.

2. Un buen líder construye significado con los demás. Hablamos para pensar, las conversaciones dan luz a los problemas y generan nuevas posibilidades. Un buen líder no impone, sino que co-crea la estrategia junto con sus colaboradores.

En teoría, la comunicación parece fácil y obvia; en la práctica, es de los fenómenos humanos más complejos.

Te invito a reflexionar. A ti, como líder, ¿qué te ha funcionado más?

 

Algunos artículos sobre la comunicación oral:

Las empresas como organismos vivientes

Parece regla que, en los negocios, el lenguaje oficial está lleno de ideas abstractas y números secos. Hace unos días se acercó conmigo David, uno de mis alumnos más brillantes y me dijo “¿qué números podré agregar a mi presentación para hacerla más convincente?”. Le prometí responderle en un artículo.

Si bien es cierto que los buenos casos de negocios se desarrollan mediante el uso de números, por lo general son aprobados sobre la base de una historia; una narrativa que vincule un conjunto de eventos en una secuencia y que convierta todas esas ideas abstractas en imágenes concretas.

Cuando esa estructura falta, la audiencia se pierde. Entonces su imaginación se va a la siguiente reunión, a otros pendientes del día, al partido de fut o a su teléfono celular.

Contar historias es parte de la lucha que llevan algunos empresarios para generar un nuevo futuro de negocios inspirado en cómo funciona y cómo se comunica el ser humano. Dice Stephen Denning que el enfoque de gestión tradicional busca una certeza virtual anclada en la seguridad ilusoria que dan los números, a diferencia del enfoque en la persona basado en narrativas.

A la hora de buscar comunicar y generar conversación, uno de los aspectos más complejos en los negocios es el tema de la cultura organizacional y en concreto los valores de una empresa. Generalmente son de las zonas más abstractas escritas en los murales de las oficinas. Ahí sí los números parecen ser inútiles.

Varias veces hemos mencionado de el típico valor: ‘Integridad’ y cito a una compañía “Valoramos la integridad como un principio que debe de guiar el comportamiento de todos los miembros de la organización”. Cuando hablamos así, privilegiamos a ciertas áreas de la empresa que entienden de dónde viene ese valor y cómo se relaciona-alínea con la estrategia de negocios. El resto de la organización sólo ve palabrería. Porque para uno y otro ‘Integridad’ probablemente signifique cosas diferentes.

Me tomaré la libertad de usar, en cambio, una historia real de una organización global que escuché hace dos semanas:

‘En diciembre del año pasado me di cuenta que Julio, mi compañero de planta, estaba faltando mucho. No decía nada pero llevaba días mostrando un rostro desfigurado. Estaba cansado, olvidaba muchas de sus tareas más básicas, demostraba que algo estaba mal. Un día me armé de valor y le pregunté: “se te ofrece algo, te veo mal”.”No es nada, una situación familiar”, me respondió. Entonces, llamé a su esposa. Me compartió que su hija pequeña estaba malita en el hospital y se veían muy apretados. Si no juntaban 50mil pesos para el final de la semana, no podrían operarla y las cosas se podrían complicar mucho. Junté a todos mis compañeros y les dije “colegas, nuestro amigo está en aprietos”. El día que tocaba ir por la raya, le dije a Julio que me acompañara. En su sobre puse los 50mil pesos que recolectamos entre todos. El 24 de diciembre dieron de alta a “su milagro”, como ahora le dice a su niña.’

Si vemos a las empresas como organismos vivientes y no estáticos, las historias (storytelling) son una herramienta clave para generar liderazgo, ya que nos ayuda a nutrir sus venas. Y se nutre con inspiración, no con administración; se nutre fomentando el cambio, no la inmovilización; se nutre viendo personas detrás de las organizaciones, no números e ideas abstractas.